Madrid Ciclista

La asociación Madrid Ciclista nació en otoño de 2015 para dar voz a aquellos usuarios de la bici que consideran que las sensibilidades del ciclismo urbano natural e integrado no estaban representadas suficientemente ante las instituciones y en la sociedad. Algunos miembros del colectivo han estado trabajando por la bicicleta individualmente durante años en varios grupos (Pedalibre, En Bici por Madrid, Gentafenbici, la Tabacalera, Seco y diversos talleres y centros sociales), mientras que otros encontraron en la asociación el lugar desde el que comenzar a reivindicar el uso de la bici de este modo, tal y como ya estaban haciéndolo de manera individual. Por tanto, nuestro mensaje es puramente integrador, creemos que la bicicleta es un vehículo y como tal debe circular, siempre por la calzada, sin necesidad de infraestructuras que segreguen y generen cambios en el flujo del tráfico, con los problemas que eso conlleva. Promovemos el respeto entre todos los usuarios de las vías públicas, cumpliendo las normas y buscando así una ciudad más amable y más segura para todos.

Algunas de las actividades que hemos hecho:

La bici hoy en Madrid

  1. El uso de la bici como medio de transporte en Madrid está creciendo de manera evidente en los últimos años, hasta el punto de llegar a superar las cifras de Barcelona en número absoluto de desplazamientos (todavía no como reparto modal).
  2. Gracias a la política de extensión de Ciclocarriles 30, a la creación de BiciMAD y a la buena Ordenanza de Circulación que tenemos en Madrid, se ha conseguido una buena convivencia bici/coche y los mejores niveles de seguridad y bajo conflicto del país.
  3. Sin embargo, pese al éxito de esta política, la actual Corporación Municipal cambia de rumbo y se embarca en la creación de infraestructuras segregadas, invirtiendo los escasos recursos donde menos hacen falta.
  4. Madrid Ciclista se opone a la construcción de infraestructura segregada por ser peligrosa, cara y porque expulsa a los ciclistas de la calzada.
  5. Las infraestructuras planteadas por el Ayuntamiento adolecen de graves errores de diseño, criticados no sólo por Madrid Ciclista sino incluso por algunas asociaciones que defienden la implantación de carriles bici urbanos. Además, todo el proceso se ha llevado a cabo con total desprecio de la participación ciudadana.
  6. Madrid Ciclista continuará trabajando para que el modelo de ciclismo integrado no se vea frenado por la implantación de infraestructura segregada, siempre promoviendo políticas de fomento, pero a la vez exigiendo que no se construyan nuevas vías segregadas y se retiren las que existen en la actualidad.

Los problemas del Carril Bici urbano

  • Los carriles bici urbanos crean hábitos inadecuados de circulación, que ponen al ciclista en peligro en calles normales. Los conductores se acostumbran a que los ciclistas vayan por el carril bici; cuando un ciclista necesita usar una vía sin carril bici los conductores están menos preparados para convivir con el ciclista y los ciclistas menos preparados para pedalear por la calzada.
  • Legitiman la apropiación del espacio público por parte de los vehículos a motor.
  • Los carriles bici segregados complican enormemente las intersecciones, generando nuevas situaciones de riesgo para ciclistas y conductores. Esto es especialmente relevante en ciudades compactas como las españolas donde hay intersecciones cada pocas decenas de metros.
  • Los carriles bici segregados generan una falsa sensación de seguridad a ciclistas, peatones y conductores, pero son inseguros por sí mismos ya que generan peligros inherentes a su diseño:

-Peligrosas intersecciones adicionales con peatones, además de las que ya sufren éstos con el tráfico motorizado.
-Su emplazamiento propicia que sean usados por peatones, patinadores, corredores, etc., aumentando el riesgo para ciclistas y otros usuarios.
-No hay manera de resolver de manera sencilla y práctica grandes cruces con calzada, generando semaforización adicional, infraestructura extra, y todos los riesgos derivados de lo anterior.
-Las necesarias incorporaciones a y desde calzada son puntos negros.
-Como ni todas las bicis ni ciclistas son iguales (en velocidades máximas y medias) se generan múltiples situaciones de peligro al hacerlos rodar en senderos de anchura muy limitada. Cuando además se hacen carriles bici bidireccionales, el peligro aumenta de manera exponencial.

  • Son una fábrica de cicleatones ciclistas que cuando acaba el carril bici continúan por la acera, restando movilidad al peatón y no a los coches. Es intolerable que para otorgar espacio seguro a los ciclistas haya que quitárselo a los peatones en lugar de a los automóviles.
  • No sirven para reducir el tráfico de vehículos a motor. Ni siquiera hay ningún estudio serio que relacione el crecimiento de la bicicleta al desarrollo de nuevos carriles bici. Cuando existe crecimiento son por medidas de estímulo complementarias. Lo que hacen es atraer el tráfico de zonas cercanas, limitando las zonas donde se mueve la bici (acorralándola) y dejando camino libre a la movilidad motorizada.
  • Es una infraestructura cara de construir, intrusiva, ecológicamente no sostenible y nunca podrá extenderse para cubrir todos los lugares.

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