legislación

Propuesta de Reforma del Reglamento General de Circulación en lo que se refiere al tráfico de bicicletas. (IV) Posición en la vía

Con todo el ruido que en las últimas semanas ha generado el anuncio de la obligatoriedad del casco ciclista en todo tipo de vías, como contrapeso de la aceptación de la circulación generalizada por las aceras, los ciclistas estamos perdiendo de vista el aspecto en mi opinión más preocupante del nuevo Reglamento General de Circulacion (RGC), que es la lamentable regulación que efectúa el nuevo RGC de la posición del ciclista en la vía, al imponer un posicionamiento obligatorio del ciclista hacia la derecha (“Regla de la Derecha Extrema”), criterio que se establece no por razones de seguridad vial sino para priorizar la fluidez del tráfico motorizado.

Este entrada es la continuación la serie iniciada sobre la Reforma del Reglamento General de Circulación:

http://ciudadciclista.org/8962/una-propuesta-alternativa-y-abierta-de-reforma-del-reglamento-general-de-circulacion-en-lo-que-se-refiere-a-la-circulacion-de-bicicletas-i-proposito/

http://ciudadciclista.org/9017/propuesta-de-reforma-del-reglamento-general-de-circulacion-en-lo-que-se-refiere-al-trafico-de-bicicletas-ii-justificacion/

http://ciudadciclista.org/9045/propuesta-de-reforma-del-reglamento-general-de-circulacion-en-lo-que-se-refiere-al-trafico-de-bicicletas-iii-cuestion-tecnica-previa-%c2%bftiene-sentido-establecer-una-legislacion-especial-sobre-l/

Posición en la vía – Artículos 176. 1 y 2 del nuevo RGC: La “Regla de la Derecha Extrema”

El último borrador de RGC conocido, de marzo de 2013, regula la posición del ciclista en la vía en los artículos 176.1 y 2, de la forma siguiente:

Artículo 176. 1. “En vías con un límite de velocidad superior a 50 km/h, los ciclistas circularán por el arcén de su derecha, si fuera transitable y suficiente, y si no lo fuera o no existiese arcén, lo harán por la derecha y lo más cerca posible del borde de la calzada.

En los descensos prolongados con curvas, cuando razones de seguridad lo permitan, los conductores de bicicletas podrán abandonar el arcén y circular por la parte derecha de la calzada que necesiten.

No obstante lo dispuesto en el artículo 38.1, los conductores de bicicletas mayores de edad podrán circular por las autovías, salvo que por razones justificadas de seguridad vial se prohíba mediante la señalización correspondiente. Dicha prohibición se complementará con un panel que informe del itinerario alternativo. La circulación deberá tener lugar por el arcén, sin invadir la calzada en ningún caso.

2. En vías con límite de velocidad igual o inferior a 50 km/h, que dispongan de al menos dos carriles de circulación por sentido, los ciclistas circularán por la calzada y por el carril derecho, favoreciendo el tránsito del resto de vehículos que circulen a mayor velocidad. Podrán circular por los otros carriles cuando vayan a cambiar de dirección, o cuando lo precisen.

En las que dispongan de un carril de circulación por sentido, los ciclistas circularán preferentemente por la parte derecha del carril en la medida en que su seguridad y la de los otros usuarios lo permitan, favoreciendo el paso a otros vehículos.”

Comentarios al borrador de reforma del RGC: la peligrosidad de la “Regla de la Derecha Extrema”

En relación a la redacción de la Reforma del RGC en su versión de marzo de 2013, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

1. Es discriminatorio, técnicamente incorrecto y puede dar lugar a prácticas peligrosas establecer la posición en la vía un vehículo en función de su tipología. No se pueden establecer normas de posicionamiento aplicables a la bicicleta solo por el hecho de tratarse de una bicicleta, y haciendo abstracción de las demás circunstancias del tráfico.

2. Lo mismo puede decirse del hecho de que la posición de la bicicleta en la calzada se pretenda determinar en función del límite genérico de velocidad máxima autorizada en una vía (hasta 50 km/hora o más de 50 km/hora). La posición de la bicicleta (y en general la de cualquier vehículo) no puede definirse a priori y vincularse sin más a los límites genéricos de velocidad de la vía, sin atender a otras circunstancias del tráfico.

3. Obligar al ciclista a circular “preferentemente” por la parte de derecha de la vía en vías tanto urbanas y obligatoriamente en vías interurbanas, no solo es discriminatorio sino que puede determinar patrones de conducción reconocidos como peligrosos.

4. Establecer la obligación específica a cargo del ciclista de circular “favoreciendo el paso a otros vehículos” no solo es inaceptable desde el punto de vista de la seguridad vial, y es discriminatoria respecto a los demás conductores de vehículos, sino que es perfectamente innecesaria.

El Art. 49.1 del RGC prohíbe entorpecer la marcha normal de otro vehículo circulando sin causa justificada a velocidad anormalmente reducida y el RGC establece también la obligación general del conductor de cualquier vehículo que vayan a ser adelantado, de colaborar con la maniobra de adelantamiento.

Sin perjuicio de lo anterior, la obligación del vehículo adelantado de cooperar con la maniobra de adelantamiento no debe entenderse como una obligación genérica de apartarse de la calzada, y de una “prioridad de paso” del vehículo más rápido. Cabe la duda de si la nueva obligación específica que pretende el borrador de RGC va un paso más allá y pretende establecer una “obligación de apartarse de en medio” a cargo del ciclista.

5. Obligar a la bicicleta a circular por el arcén en vías interurbanas es discriminatorio y puede dar lugar a prácticas peligrosas para la seguridad vial. Puede ser necesario por razones de seguridad ocupar la calzada, por ejemplo para la realización de maniobras. Destaca en este sentido la prohibición absoluta de “invadir” la calzada “en ningún caso” en caso de autovías.

6. El error de fondo (lamentablemente extendido y que increíblemente en 2013 parece compartir la DGT) es creer que la Regla de la Derecha Extrema por medio de la cual se obliga al ciclista a circular escorado hacia la derecha responde a razones de seguridad vial (para – supuestamente – evitar atropellos a ciclistas por detrás), cuando la realidad es que el posicionamiento hacia la derecha de la bicicleta responde fundamentalmente a razones de fluidez del tráfico, y no de seguridad vial.

7. La Regla de la Derecha Extrema aplicadas al posicionamiento del ciclista en la vía (las reglas que obligan al ciclista a posicionarse en el extremo derecho de la vía) están internacionalmente reconocidas como una fuente principal de accidentes de tráfico graves con ciclistas.

8. El mandato al ciclista de posicionarse hacia el extremo derecho de la vía, ya sea aplicado con carácter “preferente” o bien “obligatorio”, o directamente por fuera de la calzada mediante la obligación de circular por el arcén (espacio que técnicamente no forma parte de la calzada), o en su caso por el caril-bici, unido a la obligación del ciclista de “favorecer el tránsito de vehículos que circulen a mayor velocidad”, significan que el borrador de RGC está proponiendo el fomento de patrones de tráfico poco seguros, por las siguientes razones:

a) Al circular el ciclista pegado a la derecha se incita a los conductores de otros vehículos más rápidos a intentar adelantamientos, incluso en situaciones en las que esta maniobra puede no ser suficientemente segura, dando lugar a colisiones por alcance. Este peligro se ve exacerbado por las coletillas del nuevo borrador de reglamento de “favorecer el tránsito de vehículos que circulen a mayor velocidad”.

b) El posicionamiento preferente/obligatorio hacia la derecha genera uno de los tipos de accidentes graves con ciclistas más conocido, como es el que se produce cuando los conductores de vehículos motorizados circulando en el mismo sentido giran a la derecha justo delante del ciclista, en el accidente conocido como “gancho” a derechas.

c) Además, expone a los ciclistas a accidentes en caso de apertura de puertas de vehículos aparcados o, en general, da lugar a maniobras imprevistas e impredecibles, por ejemplo en caso de aparición de obstáculos imprevistos en la vía, al carecer el ciclista arrinconado hacia la derecha de un espacio suficiente de maniobra.

d) Finalmente, esta posición escorada hacia la derecha hace que algunos ciclistas intenten maniobras de giro a la izquierda que son iniciadas desde el borde derecho de la calzada, y que que pueden resultar imprevisibles para el resto del tráfico. (*)

(*) Actualmente, el artículo 76.2 del RGC prohíbe en vías interurbanas, con carácter general, a los conductores de ciclos y ciclomotores la ejecución de la maniobra de cambio de dirección a la izquierda con arreglo a las normas de ejecución de esta maniobra previstas para los conductores de otros vehículos. El artículo 76.2 del RGC es discriminatorio para los ciclistas, ya que les impone una forma determinada de ejecución de la maniobra de cambio de dirección a la izquierda distinta a la de los demás vehículos, obligando a realizarla desde la derecha y situándose fuera de la calzada, salvo en el caso de que exista un carril especialmente acondicionado para el giro a la izquierda, como si se tratara de peatones. Consideramos que, incluso en vías con cierta intensidad de tráfico puede resultar más fácil y segura la ejecución de la maniobra de forma puramente vehicular y que no es posible predecir de antemano y sin tener en cuenta las circunstancias del tráfico y de la vía en cada momento, así como de la experiencia de cada ciclista, cual debe ser la forma más apropiada de ejecución del giro a la izquierda. Recomendamos una ampliación de los derechos del ciclista permitiendo (opcionalmente) a los conductores de ciclos y ciclomotores ejecutar la maniobra de cambio de carril a la izquierda de forma vehicular, si bien manteniendo la posibilidad (no obligatoria) de efectuar la maniobra desde fuera de la calzada.

9. El posicionamiento del ciclista en la calzada, ya sea en vías urbanas o interurbanas, debe regirse estrictamente por principios vehiculares, los mismos que son aplicados de forma general al resto de vehículos, es decir:

a) Ante intersecciones o cambios de dirección, la posición debe ser determinada en función del destino previsto.

b) Entre intersecciones, la posición debe determinarse según la velocidad relativa: el tráfico más lento se posiciona más hacia la derecha.

10. En cuanto a la interacción de la reglas de posicionamiento en la calzada con las denominadas “vías ciclistas”, el RGC debe dejar claro que ciclista debe poder tener la opción de circular siempre por la calzada, existan o no vías ciclistas.

Las denominadas “vías ciclistas” (carriles-bici, aceras-bici, pistas-bici etc.) no cumplen estándares de seguridad conocidos. Por tanto, no existen razones de seguridad vial que puedan justificar el establecer una obligación general del ciclista de ir por vías ciclistas.

La realidad es que, en la práctica, frecuentemente muchas de las vías ciclistas existentes no permiten a los ciclistas circular con niveles aceptables de comodidad, velocidad y seguridad, que sin embargo los ciclistas sí pueden a menudo lograr circulando correctamente por la calzada próxima, igual que el resto de vehículos.

Existe actualmente una notable incertidumbre legal sobre si es obligatorio o no circular por las “vías ciclistas”. En este sentido, diversos municipios (ej. Barcelona, Sevilla) han establecido en sus ordenanzas municipales una supuesta obligatoriedad del ciclista de ir por vías ciclistas, allí donde existan.

La incertidumbre sobre si circular por vías ciclistas es o no obligatorio determina, en caso de accidente, una desprotección jurídica del ciclista que circula correctamente (por la calzada) en caso de que exista vía ciclista adyacente.

Para solventar la incertidumbre, es necesario, pero no suficiente, el cambiar la Señal R-­407 (Vía reservada para ciclos o vía ciclista. Obligación para conductores de ciclos de circular por la vía a cuya entrada esté situada y prohibición a los demás usuarios de la vía de utilizarla”), para convertirla en una mera señal de restricción de paso (“Restricción a todo vehículo distinto de ciclo”).

Es preciso también incorporar al RGC una regla que garantice la liberta del ciclista de no verse acosado para usar la vía ciclista, cuando prefiera circular por la calzada. Esta regla sigue el ejemplo de la regulación otros países de nuestro entorno, como Reino Unido.

11. Para conseguir una buena norma de posicionamiento, que legitime al ciclista en el tráfico, y que consiga definir una posición vehicular correcta y segura para el ciclista, se propone una reforma en profundidad del actual artículo 36 del RGC y el diseño de un nuevo artículo cuya concepción está basada en las reglas aplicables a “vehículos lentos”.

Cualquier vehículo (hasta el más veloz) puede en un momento dado operar como un vehículo lento y, por otra parte, la bicicleta (pese a su potencial menor velocidad punta) no siempre será considerada vehículo lento. La calificación dependerá en cada caso de las circunstancias del tráfico.

En general, vehículo lento será cualquier vehículo (no solo la bicicleta) que circunstancialmente circule a velocidad más lenta que el resto del tráfico. Ej. un automóvil deportivo con avería mecánica puede ser en un momento dado un vehículo lento; un ciclista descendiendo un puerto de montaña, posiblemente no sea un vehículo lento.

12. Lo fundamental es que la nueva regla viene matizada por una serie de excepciones que clarifican el alcance real de la obligación del ciclista de circular hacia la derecha en determinadas circunstancias, y que debe amparar, por tanto, la posibilidad de circular por el centro del carril, tanto en vías urbanas como en determinadas vías interurbanas, si se cumplen ciertos requisitos, en general, cuando sea aconsejable hacerlo por razones de seguridad.

13. La estructura de esta nueva norma de circulación para vehículos lentos se organiza a partir de 3 reglas, que funcionan de la forma siguiente:

– Regla 1 (regla general): Los conductores de todos los vehículos están sujetos a unas mismas reglas de posicionamiento en la calzada.

Por tanto, el conductor de la bicicleta puede/debe (tiene todo el derecho a hacerlo) ocupar cualquier espacio en la calzada y está sujeto a las mismas reglas de posicionamiento que aplican a vehículos automóviles, pudiendo en el caso de la bicicleta circular por cualquier lugar del carril (regla especial aconsejable dado que al ser la bicicleta un vehículo estrecho, caben distintos posicionamientos dentro del mismo carril).

– Regla 2 (o regla especial): Cualquier vehículo (no solo una bicicleta) que, en función de las circunstancias concretas del tráfico, sea más lento que el tráfico al que precede, circulará lo más hacia la derecha de la calzada “que sea seguro hacerlo” (mejor esta dicción en lugar de “que sea seguro”), o bien por el arcén, si fuera transitable y suficiente. Esta regla tiene por finalidad colaborar con la fluidez del tráfico.

– Regla 3 (excepciones a la regla especial): El conductor de un vehículo lento estará eximido de circular a la derecha (conforme a lo previsto en la Regla 2) en caso de que, por razones de seguridad, no sea posible hacerlo. En este caso, volverá a aplicar la Regla 1.

Se incorporará un listado no exhaustivo de excepciones a la regla especial, incluyendo las siguientes:

– para preparar giros a derecha o izquierda,
– para preparar adelantamientos a otros vehículos más lentos;
– para evitar obstáculos;
– para evitar peligros (ej. coches aparcados cuyas puertas puedan abrirse en la trayectoria del ciclista)
– para indicar mediante la posición que se quiere seguir recto ante una intersección.
– en vías de un solo carril por sentido, cuando no sea seguro compartir 2 vehículos el mismo carril;
– en vías con más de 1 carril por sentido y velocidad máxima no superior a 70 km/hora, debiendo los demás vehículos adelantar por el resto de carriles (exceptuando vías rápidas y autopistas). Tiene por finalidad hacer prevalecer la seguridad del conductor del vehículo lento.
– en general, en toda circunstancia en que no sea seguro circular hacia la derecha o por el arcén.

14. Debe quedar claro que, en caso de conflicto, prevalece siempre el criterio de seguridad del conductor del vehículo lento (regla 3), sobre el de fluidez de tráfico (regla 2). Es decir, en caso de conflicto entre seguridad y fluidez, el conductor del vehículo lento no tiene que circular pegado a la derecha, y puede/debe circular con arreglo a la Regla 1, aunque sea un vehículo lento, si hay razones de seguridad que lo desaconsejen. En ese caso, los demás conductores deberán adaptar su velocidad a la del vehículo lento.

En todo caso, es importante evitar la frase “más a la derecha que sea posible” y es preferible utilizar la de “más a la derecha que sea seguro.” La razón es que cuando el ciclista circula hacia la derecha lo hace para colaborar con la fluidez del tráfico, es decir, no se “aparta del medio” por razones de su propia seguridad. Por tanto, si concurren razones de seguridad que desaconsejan la posición hacia la derecha, el ciclista debe tener pleno derecho para poder recuperar una posición centrada en la calzada.

Propuesta de reforma de la “Regla de la Derecha Extrema”

La propuesta de reforma consistiría en lo siguiente:

1. Suprimir actual 175.1 y 175.2 del Borrador.

2. Nuevo artículo 175.1 [Regla General – Los ciclista circulan por cualquier espacio de la calzada, con sujeción a las mismas reglas que aplican al resto de vehículos].

Art. 175.1 “Los conductores de bicicletas circularán, como regla general, por la calzada y utilizarán el mismo carril que correspondería a un vehículo automóvil conforme a las reglas previstas en los artículos 29 a 35 de este Reglamento y demás disposiciones concordantes, pudiendo ocupar cualquier espacio de la calzada que precisen, según sea más conveniente para su seguridad y en función del destino previsto, con arreglo a las normas generales para el resto de vehículos.

“Las vías ciclistas (carril-bici, acera-bici, pista-bici etc.) en ningún caso serán de uso obligatorio para los conductores de bicicleta, que tienen derecho a optar por circular por la calzada igual que los conductores de cualquier otro vehículo, haciéndolo con arreglo a lo previsto en el presente Reglamento. Los municipios adaptarán sus ordenanzas municipales a lo anterior.”

3. Nuevo artículo 175.3 RGC [Regula la regla especial – Supuestos de circulación por la derecha de acuerdo con un nuevo artículo 36.1 del RGC que regula de forma general la circulación de “vehículos lentos”]:

Artículo 175 “3. Si un conductor de bicicleta circulase a una velocidad inferior a la velocidad normal del tráfico en un determinado momento y lugar, y no se diera ninguna de las circunstancias establecidas en el artículo 36.2, el conductor de bicicleta se posicionará con arreglo a lo dispuesto en el artículo 36.1 del RGC.”

Artículo 36. “1. Cualquier vehículo que circule a una velocidad inferior a la velocidad normal del tráfico en un determinado momento y lugar, deberá circular con arreglo a las siguientes regla, salvo que sea de aplicación lo dispuesto en el artículo 36.2 del RGC:
a) En vías con más de un carril en sentido de circulación, circulará por el carril situado más a la derecha, pudiendo ocupar el centro o cualquier espacio del citado carril.
 Igualmente, podrá optar por circular tan cerca como sea razonablemente seguro hacerlo, por el borde derecho de la calzada, o bien por el arcén de su derecha, siempre que fuera transitable y suficiente, y siempre que adoptar esta posición no entrañe peligro. La circulación por el arcén será obligatoria en vías con velocidad máxima señaladas superior a 90 km/hora.
b) En vías con un solo carril en sentido de circulación, circulará tan cerca como sea razonablemente seguro hacerlo, por el borde derecho de la calzada, o bien por el arcén de su derecha, siempre que fuera transitable y suficiente, y siempre que adoptar esta posición no entrañe peligro.
Las reglas establecidas en este apartado tienen por finalidad favorecer la fluidez del tráfico.

4. Nuevo artículo 36.2. : [Lista abierta de excepciones a la regla especial de circulación por la derecha – al no ser de aplicación la regla de circulación a la derecha, es de aplicación el artículo 175.1 del RGC]

Art. 36.2 Lo dispuesto en el apartado 1 anterior no será obligatorio para vehículos que circulen a velocidad inferior a la normal del tráfico en un determinado momento y lugar, entre otros, en los casos siguientes:

a) Cuando su velocidad deje de ser inferior a la del resto del tráfico.
b) Cuando sea necesario que el conductor del vehículo se posicione en otro lugar de la vía en función del destino previsto.
c) Para preparar o ejecutar un cambio de carril a la izquierda.
d) Para preparar o ejecutar un giro a la izquierda
e) Al aproximarse a un lugar de la vía en el que esté permitido el giro a la derecha, o a un lugar de la vía que se convierta en carril de giro obligatorio, o a una glorieta.
f) Para preparar o ejecutar un adelantamiento a otro vehículo que circule en la misma dirección.
g) Para anticipar y evitar circunstancias diversas de riesgo, tales como obstáculos fijos o en movimiento, firmes en mal estado, vehículos aparcados o en marcha, peatones, animales, y otras similares.
h) En vías de un solo carril por sentido, en el caso de que, debido a un insuficiente ancho de la vía, o a otras circunstancias, no sea seguro que el vehículo más lento sea adelantado por otro vehículo de forma segura utilizando el mismo carril y dejando el espacio lateral de seguridad exigible en función de la velocidad,
i) En vías de un solo carril por sentido, en las mismas circunstancias señaladas en el apartado anterior, si no fuera razonablemente seguro que el conductor del vehículo lento circule en paralelo con otro vehículo automóvil compartiendo el mismo carril y sentido de circulación.
j) En el caso de conductores de bicicleta, en los descensos prolongados con curvas, cuando sea conveniente por razones de seguridad.
k) En cualquier otra circunstancia que justifique, por razones de seguridad, que el conductor del vehículo más lento no circule por el borde derecho de la vía o por el arcén.
Cuando resulten de aplicación estas excepciones a conductores de bicicletas, el posicionamiento se determinará de acuerdo con las reglas establecidas en el apartado 175.1 del RGC.Las excepciones establecidas en este apartado se establecen por razones de seguridad vial, y por tanto prevalecen en todo caso sobre las reglas del apartado 36.1 establecidas por razones de fluidez del tráfico.”

 

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Llamamiento para adherirse a la Carta dirigida a la DGT contra tres puntos del nuevo RGC: aceras, carril bici y posición en el carril

Carta consensuada por personas que participan en Ciudad Ciclista, EnBiciPorMadrid y Biciescuela Granada para ser enviada a la DGT debido a que consideramos que ciertas sensibilidades ciclistas no están siendo debidamente representadas por la Mesa Nacional de la Bici en el grupo de trabajo GT-44.

Muy Sr. Nuestro:

Tenemos el gusto de dirigirnos a Usted en referencia al borrador que han remitido a la coordinadora Conbici y que ésta ha colgado en su página web con el texto completo de la propuesta de reforma del Reglamento General de Circulación.

Quien tiene el gusto de dirigirse a Usted mediante este escrito es un grupo numeroso de ciclistas, asociaciones ciclistas y colectivos de usuarios de la bici que no nos encontramos debidamente representados ni por la Mesa Nacional de la Bicicleta, ni por las propuestas que han realizado a la DGT. Entendemos nuestra falta de representación en la comprobación de que no se les ha hecho llegar adecuadamente las necesidades reglamentarias de los usuarios de la bicicleta en el ámbito urbano a tenor de lo que se presenta en el mencionado borrador del RGC.

En concreto nos gustaría hacerle llegar nuestra disconformidad más enérgica sobre los siguientes tres temas:

1. Legalización de la circulación ciclista por aceras

2. Uso obligatorio por parte de los ciclistas de las vías señaladas a tal efecto

3. Circulación del ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido.

1. Disconformidad con la legalización de la circulación ciclista por aceras, prioridad ciclista en las “aceras-bici” y el permiso de cruzar la vía montado sobre la bicicleta por los pasos de peatones cuando se acceda desde la acera.

Según la texto que nos presenta Conbici en su página web el nuevo Reglamento (artículo 176. 6.) permitirá al ciclista “(…) se podrá permitir que las bicicletas transiten por las aceras y demás zonas peatonales, en los términos que se establezcan mediante ordenanza municipal”.

También (artículo 176. 7 b) “(…) en la circulación por las aceras-bici, se estará a las siguientes reglas: el ciclista tendrá prioridad en las denominadas “aceras bici” (…) El peatón no podrá transitar sobre las aceras-bici, salvo para atravesarlas. En este caso, la preferencia de paso corresponde al ciclista”.

Y por último (artículo 176. 8.) “(…) los ciclistas que circulen por la acera-bici o por la acera podrán utilizar aquéllos para cruzar la calzada, adaptando su velocidad a la del peatón y cuidando de no ponerlos en peligro”.

Entendemos la dificultad de integrar a los ciclistas en su espacio natural, la calzada, debido principalmente a la cultura vigente de la movilidad. Pero ello no debe ser disculpa para alimentar otro conflicto con el actor más débil del espacio público: el peatón. “las aceras no son exclusivamente un espacio para un tránsito peatonal ordenado, lineal y de velocidades regulares, sino también un espacio de convivencia, juego, conversación y estancia, con cambios de trayectoria transversales, paradas indiscriminadas y giros no previsibles, en el que la circulación de bicicletas resulta perturbadora y generadora de conflictos y accidentes”.

Lo cierto es que muchas administraciones locales y colectivos están tratando de aumentar el número de usuarios de la bicicleta mediante atención social y política, infraestructuras, sistemas de bicicletas públicas…, pero hasta la fecha están derivando mayoritariamente en una reducción del espacio peatonal y su perturbación, debido a errores en la concepción de las medidas favorables a la bicicleta. Y desgraciadamente las noticias que nos llegan del borrador no sólo evitan que prolifere ese agravio, ofrecer derechos a los ciclistas contra los de los viandantes, sino que parece querer normalizarlo y aumentar el desequilibrio entre el espacio peatonal, de circulación y estacional, y el ciclista.

En cuanto a seguridad ciclista también nos gustaría argumentarle los motivos que desaconsejan cambiar el ámbito actual de circulación de las bicicletas. Existen suficientes ejemplos, muchos recientes, de ciclistas que han sido atropellados al cruzar paso de peatones montados en sus bicicletas, ya que aparecen con apenas tiempo de reacción en el campo visual del conductor del vehículo motorizado resultando imposible reaccionar a tiempo y evitar la colisión, haciendo bueno y aconsejable aquel adagio de nuestras madres: “¡No cruces los pasos de peatones corriendo, hijo!”.

2. Disconformidad con el uso obligatorio de vías ciclistas señaladas como tales

Las aceras-bici y carriles-bici, ejecutadas tal y como se describen en los manuales existentes para su diseño, tienen unas características técnicas que las hacen inservibles para circular con seguridad a más de 5Km/h ó 10Km/h.

Hay demasiadas evidencias e informes que alertan sobre los riesgos generados por estas infraestructuras: son estrechas; tienen ángulos de giro muy cerrados; ofrecen un itinerario tortuoso y más largo que la calzada; ocupan y atraviesan zonas de aglomeración y seguridad peatonal; entran en conflicto con las paradas de autobús; no tienen distancias laterales de seguridad respecto a vehículos en circulación, a vehículos estacionados, a peatones y a mobiliario urbano; restringe el ángulo de visión de los ciclistas; y en los cruces ubican a los ciclistas en los ángulos muertos del resto de conductores multiplicando la probabilidad de sufrir un atropello (las exigencias de estas vías superan las capacidades de respuesta del resto de conductores, por lo que la probabilidad de accidente se ve incrementada).

Por este motivo, la petición a la DGT en nombre de la Mesa Nacional de la Bicicleta -“(…)Si existe una norma prohibitiva del uso de las aceras, debe de ir acompañada de una norma que obligue a los municipios a reducir por ley la velocidad de sus vías a máximo 30 Km. la hora y en las calles a 50 km, hora ha de ser obligatorio el carril bici en calzada y protegido(…)”- es inaceptable. Los datos de siniestralidad no justifican la segregación de los ciclistas, sino todo lo contrario: hay demasiadas evidencias e informes que alertan sobre riesgos generados por los carriles bici como para pedir alegremente que se realice una inversión general.

3. Disconformidad con la circulación del ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido

En este tema nos gustaría aportar una matización importante en materia de seguridad ciclista (artículo 176. 2.) “(…) En las que dispongan de un carril de circulación por sentido, los ciclistas circularán preferentemente por la parte derecha del carril en la medida en que su seguridad y la de los otros usuarios lo permitan, favoreciendo el paso a otros vehículos.”

Queremos reseñarle que en la calzada urbana la posibilidad de circular en todo momento por el centro del carril disminuye la probabilidad de sufrir un accidente (según los datos recogidos por la DGT de 2010) ya que faculta a los demás usuarios de la vía una mejor, y más temprana, visión del ciclista por detrás y en las intersecciones. Por todo ello, sugerimos la modificación del mencionado artículo en favor de que el ciclista pueda ocupar el centro del carril.

Por último nos gustaría solicitar una reunión con usted donde podamos conocernos y trasladarle estas y otras sensibilidades ciclistas, argumentándolas y documentándolas, que no recogen los actuales miembros de la Mesa Nacional de la Bicicleta. Por este motivo, así mismo, solicitamos la participación en el grupo de trabajo GT-44.

NOTA: No hemos incluido la oposición al casco obligatorio porque consideramos que ya hay suficiente esfuerzo por parte de otras entidades ciclistas en este sentido. Pero consideramos que no se le está dando la debida importancia a los tres aspectos citados que tratamos de rescatar.

Manifiesto ‘La acera es peatonal’ del foro Andando al que Ciudad Ciclista se une

Fuente: peatones-andando.blogspot.com.es ante el estado del borrador del RGC

Las aceras de nuestras calles son espacios públicos esenciales para la vida urbana. Son lugares en los que nos comunicamos, conversamos, intercambiamos, jugamos, corremos, caminamos o, simplemente, estamos de pie o sentados.

Manifiesto 'La acera es peatonal' del foro Andando al que nos unimos
Las aceras no son canales de circulación de vehículos. El tránsito de vehículos rompe la complejidad y el carácter que tienen, es decir, la forma en la que estamos y nos comportamos en ellas.

La circulación de vehículos por las aceras es especialmente negativa para los grupos más vulnerables de la sociedad; para los niños y niñas, las personas mayores o las personas con diversidad funcional. El sentimiento de confianza se torna en percepción de riesgo o incomodidad.

En los últimos tiempos, para resolver los problemas de seguridad y espacio disponible en la calzada que tienen vehículos como las motos, las bicicletas o los diversos patines motorizados, algunos ayuntamientos están pervirtiendo el carácter de las aceras permitiendo que aparquen o circulen por ellos, contraviniendo las leyes y rompiendo la cultura de uso del espacio público.

Las normativas de tráfico y, en particular, la legislación de seguridad vial desde sus inicios en los años veinte del siglo pasado, han considerado las aceras como un espacio exclusivamente peatonal.

La reforma del Reglamento General de Circulación vigente, la norma básica que orienta el comportamiento de conductores y peatones, que está siendo elaborada en la actualidad, es una oportunidad de reafirmar el carácter peatonal, no circulatorio de las aceras. Los problemas de circulación y aparcamiento de los vehículos más débiles en el tráfico no deben resolverse en las aceras, a costa de la seguridad y comodidad de los peatones.

Además, es también el momento de apostar por una movilidad más sostenible cuyos pilares deben ser la defensa y promoción de la movilidad peatonal y ciclista. La movilidad ciclista tiene un gran potencial como modo de transporte urbano y sin duda puede contribuir a la mejora ambiental de nuestras ciudades. Sin embargo sería un gravísimo error que la promoción de la bicicleta se hiciese a costa del especio peatonal, de sus aceras.

En conclusión, las organizaciones y personas abajo firmantes, conscientes de que las normativas contribuyen a generar comportamientos, instan a la Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior a mantener en la legislación de seguridad vial los rasgos peatonales y no circulatorios de las aceras, a reforzar la idea de que LA ACERA ES PEATONAL.

El Pleno del Ayuntamiento aprueba el PMUS de Granada: la amenaza de prohibir el paso de ciclistas por Gran Vía y Reyes Católicos

El pasado viernes 22 de febrero, el Pleno del Ayuntamiento de Granada aprobó de forma definitiva el Plan Urbano de Movilidad Sostenible de Granada (PMUS) (Ideal, 22/02/13; Radio Granada, 22/02/13; Granada Digital, 22/02/13) y mantiene la amenaza de prohibir el paso de ciclistas por Gran Vía y Reyes Católicos, pese a las alegaciones en su contra presentadas por la asociación de ciclistas Biciescuela Granada y a la multitudinaria marcha ciclista del 16 de diciembre que rechazó tal amenaza.
De la forma más sutil posible, en el capítulo 13, apartado 5.4.2.b del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Granada, se dice que las bicicletas podrán circular (como hasta ahora) por las calles reservadas al transporte público. Sin embargo, no podrán hacerlo por las calles reservadas al transporte público por las que pase la futura Línea de Alta Capacidad (LAC). Es decir, las calles que están reservadas para el transporte público que coinciden con el itinerario previsto para la futura línea LAC son: Gran Vía y Reyes Católicos. Por lo tanto, esto significa que prohibirán el paso de ciclistas por estas calles cuando se implante la LAC para el transporte público.
La prohibición todavía no está hecha efectiva, ni vamos a permitir que ocurra. Seguiremos contrarrestando esta amenaza del Ayuntamiento de Granada con la recogida de firmas on-line y, además, en breve iniciaremos una campaña de adhesiones para que las asociaciones de ciclistas, los comercios relacionados con la bici y otros colectivos sociales se pronuncien en contra de esta amenaza. Del mismo modo, anunciamos que próximamente convocaremos la segunda marcha ciclista contra la amenaza de prohibir el paso a los ciclistas por Gran Vía y Reyes Católicos. ¡Ánimo!

Estado (preocupante) de la Reforma del Reglamento de Circulación

María Seguí, directora general de tráfico

María Seguí, directora general de tráfico

Continúa el llamamiento desde Ciudad Ciclista para que los ciclistas nos organicemos y nos hagamos representar debidamente ante la Dirección General de Trafico.

De no hacerlo, el Desastre está prácticamente garantizado.

A continuación, ofrecemos una foto-resumen de los aspectos más problemáticos para los ciclistas en la esperada Reforma del Reglamento General de Circulación.

Este documento está elaborado a partir de lo que han tenido a bien filtrar algunos testigos directos, como son Conbici y D. A.Triviño en sus respectivos blogs, de sus notas sobre la última reunión a puerta cerrada del GT-44. De momento, no entraremos a comentar los variados globos-sonda que han publicado algunos medios.

Aunque la información facilitada es en general confusa y, en algunos casos, contradictoria, el cuadro general que ofrece, desde la perspectiva de los usuarios de la bicicleta, es verdaderamente preocupante.

A modo de conclusión preliminar, podemos afirmar con toda objetividad que los “logros” hasta la fecha, de la Mesa Nacional de la Bicicleta como sedicentes “representantes ciclistas”, conforman un panorama de auténtico Desastre Legal futuro para los ciclistas.

1.- Continuación y profundización en la política de discriminación y arrinconamiento del ciclista, mediante la desfiguración negligente de la posición del ciclista en la vía

La oportunidad de homologar la posición de la bicicleta en la vía a la de cualquier otro vehículo debería ser la espina central, la mejora urgente e importante a conseguir por parte de los ciclistas en esta Reforma.

Sin embargo, todo indica que continuará la discriminación de la bicicleta, con el mantenimiento de la tradicional regla de “circulación a la derecha” en la calzada, tanto en ciudad como en vías interurbanas:

– En vías en las que se haya de circular a menos de 50 km/h y un sólo carril por sentido, el ciclista deberá ir por la derecha de dicho carril (criterio particularmente absurdo cuando la Reforma prevé en las calles de un sólo carril por sentido en zona urbana la limitación de todos los vehículos a 30 km/h).

– En vías en las que se haya de circular a menos de 50 km/h y 2 ó más carriles por sentido, “se circulará por el carril derecho, salvo por razones de seguridad” (sic).

2. Consagración final del cicleatonismo, a través de la legalización de la circulación generalizada de adultos en bicicleta por las aceras

Esta es la (muy lamentable) reivindicación histórica de los colectivos que componen la Mesa Nacional, que tras algunos titubeos, la DGT se prepara a aceptar: 

– Posibilidad de circulación en las aceras o zonas peatonales a discreción de las ordenanzas municipales, sin apenas limitaciones.

– Los adultos podrán cruzar la vía por los pasos de peatones subidos a su bicicleta (pese a la evidencia de que los cicleatones enganchados a esta peligrosa conducta están saliendo en ambulancia de los pasos de cebra).

– Los adultos podrán circular por cualquier acera con el pretexto de acompañar a menores de 14 años.

3. Apuntalamiento militar de las aceras-bici como espacio robado a los peatones

Los datos de los más recientes estudios realizados en torno a las aceras-bici de Madrid muestran algunos efectos positivos de este tipo de infraestructura en relación a la movilidad no motorizada en ciudad.

Efectivamente, los estudios citados muestran que los desplazamientos a pie en calles con acera-bici han aumentado, lo que indica que esta infraestructura es democráticamente percibida por la mayoría como un espacio natural de uso peatonal (como una ampliación de la acera).

http://www.enbicipormadrid.es/2013/01/las-aceras-bici-de-madrid-frenan-el-uso.html

La Mesa Nacional quiere revertir esta tendencia y contraataca de esta forma:

– En las aceras bici tienen prioridad absoluta los ciclistas: los peatones no tendrán preferencia a la hora de cruzarlas, excepto cuando esté regulado por paso peatonal al respecto.

4- Voilá, ya está aquí, llega al Reglamento de Circulación la neo-maniobra del “adelantamiento ciclista por la derecha” (p´habernos matao)

Aunque ni Triviño ni Conbici lo están contando bien, la DGT va a legalizar una peligrosísima neo-maniobra – el adelantamiento ciclista por la derecha -, sí, esa que tantas vidas ha costado, que podrá consagrarse si nadie lo impide en el nuevo Reglamento General de Circulación.

La clave está en una lamentable confusión de la maniobra de “adelantar” al tráfico en marcha (que debería estar prohibida para la bici como para los demás vehículos), con la de “rebasar” a una fila de coches detenida en un atasco (que debería estar permitida para vehículos estrechos como la bicicleta, siempre que se ejecute con las debidas cautelas).

5. Cortina de humo sobre la obligatoriedad del uso del carril-bici

Este es otro aspecto que debería ser central en la Reforma, y en el que las señales que llegan siguen siendo negativas.

A título cosmético, parecer ser que se modificará la señal R-407 (la “piruleta azul”).

Sin embargo, para que deje de ser obligatoria la circulación por las vías ciclistas, es precisa una cirugía de hierro más profunda sobre el Reglamento de Circulación y, posiblemente, sobre la Ley de Tráfico.

Todo indica que se dejará sin abordar de raíz la base de la problemática que plantea la actual normativa de tráfico, y en la que se fundamenta la incertidumbre sobre la posible obligatoriedad de circulación en bicicleta por el carril-bici (que han llegado los Tribunales a aplicar en contra del ciclista).

No estamos solamente ante una problemática de señales, o de “piruletas azules”, como algunos quieren hacer creer.

Incluso parece que podemos ir a peor en este sentido. Según A. Triviño, en vías interurbanas hay posibilidad de que no sea obligatorio circular por el carril-bici sola mente en los casos en que se verifique una inquietante condición: “cuando la calzada posibilite la circulación segura de bicicletas”.

6. Mantenimiento general de la batería de normas discriminatorias del ciclista o atentatorias contra la seguridad ciclista del actual Reglamento de Circulación 

– Nada se dice y por tanto previsiblemente se mantendrá la actual obligación de que los ciclistas circulen por el arcén.

http://ciudadciclista.org/9714/%C2%BFdebemos-los-ciclistas-negarnos-a-circular-obligatoriamente-por-el-arcen/

– Nada se dice y por tanto previsiblemente se mantendrá la actual obligación de ejecutar los giros a la izquierda desde el arcén o desde borde derecho de la calzada (en lugar de poder girar “vehicularmente”).

– Nada se dice y por tanto previsiblemente se mantendrá la funesta “prioridad ciclista” en las intersecciones en las que haya “vía ciclista” (peligrosísima “prioridad”, que será reforzada en el futuro por la neo-maniobra del “adelantamiento ciclista por la derecha”).

7. ¿Bicicleta=peligrosa y, por tanto, Casco=obligatorio?

Las noticias que llegan en torno al planteamiento de DGT sobre la obligatoriedad del casco ciclista no puede ser más preocupantes.

La estrategia de negociación de la DGT frente a la Mesa Nacional cada vez parece más nítida: dado que circular en bicicleta es tan peligroso, nosotros os concederemos la circulacion generalizada por las aceras, y a cambio vosotros tendréis que aceptar la obligatoriedad del casco ciclista.

En el fondo, todas las piezas encajan y no debería extrañarnos que la labor de la Mesa termine desembocando en la imposición del casco ciclista. 

En efecto, si damos por bueno que circular en bicicleta es tan peligroso que justifica reivindicaciones históricas de la Mesa Nacional, tales como la circulación de adultos por las aceras, o la autorización de que los ciclistas crucen los pasos de peatones montados en bicicleta, y si además pensamos – como piensa el Gobierno y como piensa la Mesa Nacional – que el Estado tiene la función de proteger a los individuos de sus propios actos, entra dentro de la lógica que el Estado termine imponiendo como obligatorio, por razones de seguridad, el uso de casco ciclista en vías urbanas e inter-urbanas.

Llamamiento ciclista a pronunciarse contra la posible legalización de circular en bici por las aceras

El 14 de febrero tuvo lugar en la DGT una reunión del GT-44, grupo de trabajo de seguridad vial del ciclista, donde la Subdirectora Mónica Colás hizo una presentación del borrador de reforma del Reglamento General de Circulación que está a punto de convertirse en propuesta definitiva para ser enviado al Ministerio de Interior. Según Alfonso Triviño, entre otras cosas, se ha conseguido:

“(…) que al ciclista se le permita cruzar la vía por los pasos de peatones subido a su bicicleta cuando acceda desde la acera, acompasando la velocidad a la del peatón y respetando su prioridad. También hemos podido convencer a todos que el ciclista tendrá prioridad en las denominadas “aceras bici” (…) También se acepta la posibilidad de que se permita por las ordenanzas municipales la circulación por aceras y zonas peatonales, con las debidas garantías mínimas de espacio para peatones y la prioridad de éstos, acompasando la velocidad el usuario de la bici a la de aquéllos.”

La Mesa Nacional de la Bici (organismo que agrupa a empresas, asociaciones de usuarios y de profesionales, y ayuntamientos), entre otras cosas, propuso en esta reunión lo siguiente:

” (…)Si existe una norma prohibitiva del uso de las aceras, debe de ir acompañada de una norma que obligue a los municipios a reducir por ley la velocidad de sus vías a máximo 30 Km. la hora y en las calles a 50 km, hora ha de ser obligatorio el carril bici en calzada y protegido (…)”

Encuentro de la Mesa Nacional de la Bici con la Directora General de Tráfico, Dª María Seguí

Encuentro de la Mesa Nacional de la Bici con la Directora General de Tráfico, Dª María Seguí

Recogemos lo publicado hace unos días en el blog de EnBiciPorMadrid con respecto a la negociación de legalizar la circulación de las bicicletas por las aceras:

Es un error generalizar la circulación de bicis por la acera por los siguientes motivos:

1. Por seguridad. El ciclista que usa la acera es principalmente el inexperto, que se cree a salvo del tráfico y que no sabe que lo que él juzga como “ir despacito” puede ser fácilmente el equivalente de una persona corriendo, que no tiene control sobre lo que le puede pasar al cruzar un paso de peatones. Menos, si encima sabe que eso es legal, y piensa que eso automáticamente le protege de un coche que no tiene tiempo de reaccionar. ¿Nunca te dijo tu madre, “no cruces un paso de peatones corriendo, por mucha prioridad que tengas?” Pues eso.

2. Porque los peatones no tienen porqué comerse los miedos del ciclista sólo porque queramos fomentar la bici. Vivimos en ciudades en las que se camina mucho. Todavía estamos por conocer al ciclista que reconozca ser una molestia en la acera, eso lo tienen que juzgar los peatones. No torpedeemos eso por un ecologismo mal entendido.

3. Porque es una excusa para los ayuntamientos para NO HACER NADA para calmar el tráfico de las grandes avenidas. ¿Para qué, si la bici tiene la acera?

4. Porque genera un conflicto por el espacio peatonal que no existía, cuando lo que hay que redistribuir es la calzada.

5. Porque nos enemista como colectivo al resto de la sociedad, dando la imagen de “queremos derechos a costa de los demás, pero no obligaciones”. Así, es imposible defender que no queremos casco, ni seguro obligatorio, ni matriculación, etc…

6. Porque refuerza el miedo irracional. En calles pacificadas de Vitoria y Zaragoza, los ciclistas se niegan a abandonar la acera, imaginando peligros y descuidando otros (véase 1.)

La postura “no abandonamos las aceras hasta que la calle no esté pacificada o haya carril-bici” es inaceptable, porque toma de nuevo a los peatones como rehenes, esperando a que se limite el coche. ¿Y si el ayuntamiento de turno no quiere restringir el coche? Frases así, nos enemistan con el resto de la sociedad.

El pretendido “consenso” presuntamente alcanzado a día de hoy por Tráfico con el “colectivo ciclista” acerca la legalización de la circulación por las aceras no es tal. Podemos decir que el colectivo ciclista no está correctamente representado a día de hoy en el GT-44 porque somos muchos los ciclistas que estamos totalmente en contra de que se legisle en el sentido que se está apuntando de barra libre en los Ayuntamientos para dar el visto bueno a los cicleatones

Este texto no es más que un sincero llamamiento a todos los colectivos ciclistas que no se sienten representados por estas propuestas. Queremos hacer llegar a la DGT el mensaje de que hay colectivos ciclistas que no se sienten representados por la “Mesa” y que están en abierta oposición a lo que la Mesa está “consensuando” para legalizar la circulación en bici por las aceras.

“las aceras no son exclusivamente un espacio para un tránsito peatonal ordenado, lineal y de velocidades regulares, sino también un espacio de convivencia, juego, conversación y estancia, con cambios de trayectoria transversales, paradas indiscriminadas y giros no previsibles, en el que la circulación de bicicletas resulta perturbadora y generadora de conflictos y accidentes” (ANDANDO -foro de organizaciones peatonales-, Propuestas para el nuevo Reglamento General de Circulación)

Como sacarse unas perrillas con el nuevo reglamento de tráfico…

La moda como lanzarse encima de un coche llega de la mano del GT-44. Con la próxima ley será legal suicidarse en los pasos de peatones:

“En la reunión de ayer hemos logrado que posiciones encontradas con otros colectivos e instituciones, como en el caso de los representantes del Ayto. de Vitoria, queden resueltas de modo satisfactorio para todos. Así se ha conseguido que al ciclista, en el borrador, se le permita cruzar la vía por los pasos de peatones subido a su bicicleta cuando acceda desde la acera, acompasando la velocidad a la del peatón y respetando su prioridad.”
 
Escrito por Pablo Bueno aquí: Reforma del Reglamento General de Circulación