intersecciones

[Poynton, UK]: La calle, zona no militar

Sugerentes las ideas que plantea este proyecto de regeneración urbana ejecutado en Reino Unido.

El diseño está inspirado en el concepto de “espacio compartido” o “shared space” y su resultado lanza interrogantes serios sobre algunos de los dogmas del actual diseño urbano y planificación del tráfico.

Llama la atención, por ejemplo, la aplicación de los principios del “espacio compartido” sobre una intersección con un alto volumen de tráfico (y en una ciudad occidental y contemporánea).

Esto significa poner en cuarentena el argumento de que el “espacio compartido” solo puede ser útil como concepto de aplicación restringida a limitada a zonas residenciales, o con tráfico muy limitado.

Y, finalmente, queridos carrilbicistas, la pregunta es obligada:

– Y los carrilbicistas-arcenistas, ¿qué opinararán de esto?

Lo de siempre.

Los carrilbicistas-arcenistas querrían como mínimo una buena banda de pintura mágica “para proteger a los usuarios más vulnerables“.

No será porque desde Ciudad ciclista no hayamos denunciado la carga reaccionaria y la falsedad esencial del segregacionismo carrilcochista.

Pasando de ellos, a disfrutar.

 

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Quitando espacio al coche…

El único modo de hacer una segregación segura en una intersección…

 

Hovenring

 

 

Aunque esta solución de Shanghai para peatones no tiene nada que envidiar…

Más info del armatoste de Shanghai: La rotonda peatonal de Lujiazui

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Políticas de promoción de la bicicleta como medio de transporte en España y Andalucía

Políticas de promoción de la bicicleta como medio de transporte en España y Andalucía by biciescuelagranada

http://www.scribd.com/embeds/142375207/content?start_page=1&view_mode=scroll&access_key=key-20004cb85xebzdwu6e40

Medio millon de euros para que la bici pueda seguir recto…

http://www.telecinco.es/video/video-embed.html?contentId=MDSVID20130326_0098&showTitle=1&showSummary=1&width=601&height=338
Sí, sí, el tema de la obligación del casco es importante pero pasar de puntillas por los desastres de la segregación y los esfuerzos en solucionar algo irresoluble como son los hostiones en los carriles bici, la obligación de pegarnos a la derecha, etc, es demencial…

Prometo que no hay ánimo de disparar contra to’lo que se mueve pero es que lo ponen a huevo…

Uno de los accidentes con mayor impacto metiático del año pasado: http://ciudadciclista.org/6991/barcelona-carril-bici-carril-muerte-%C2%A1ciclistas-indignaos-no-al-carril-bici/

2D2 (acertijo)

COPIADO DE: Bicicletas, ciudades, viajes… (21 enero 2012)

Hay una serie de sucesos que, por más que sean importantes porque abundan en la inseguridad de los ciclistas en la ciudad, no aparecen en las estadísticas por no ser motivo de atestado policial ni requerir ingreso hospitalario. Me refiero a todos esos accidentados de carácter leve que se estan multiplicando en nuestras ciudades presuntamente ciclabilizadas, gracias a la ayuda de esas infraestructuras terribles que son las aceras bici.

2 de 2 ¿coincidencia?

Ayer mantuve dos conversaciones con dos personas que habían resultado atropelladas recientemente en sendos pasos peatonales, cuando iban siguiendo la traza de sendas aceras bici bidireccionales. Las dos personas habían sido atropelladas en pasos peatonales por coches cuyos conductores no les habían visto, pese a haber sucedido, en ambos casos, a la luz del día y en calles de tráfico calmado con un carril en cada dirección. Lo que hace unos días tratábamos de explicar como la trampa mortal de la seguridad percibida.

A las dos víctimas propiciatorias les parecía que los conductores de los coches eran los culpables de los accidentes, culpabilidad que eran capaz de reconocer los propios encausados según los relatos. Sin embargo, ninguna de las víctimas era capaz de explicar cómo hubiera podido evitar el atropello. Ninguna de ellas habían tomado las precauciones necesarias para afrontar estas situaciones: reducir la velocidad e incluso frenar, asegurarse de que te han visto o establecer contacto visual con los conductores antes de incorporarse.

2 dedos serían suficientes

¿Por qué pasa esto? ¿Es que la gente es estúpida? ¿Es que no tienen dos dedos de frente? ¿Es que no valoran su integridad física? ¿Es acaso que vale más tener la razón que evitar un atropello?

Muchas veces nos devanamos la cabeza intentando hacer normas que recojan todo tipo de supuestos para tratar de ordenar toda una serie de situaciones que hemos sido nosotros mismos las que las hemos creado a base de perder el sentido común y la capacidad de dejar que la gente se las entienda y actúe desde la prevención y desde la empatía. Pero parece que en los últimos años de ciclabilidad alocada y de conculcación colectiva del derecho a la libre elección y al entendimiento, se ha hecho necesario regular lo irregulable, lo que no atendía a ninguna razón, lo que se ha hecho aprisa y corriendo y de cualquier manera. Porque la gente prefiere, por lo visto, seguir órdenes y pagar multas. Aquí, según parece, más vale lamentar que prevenir o, dicho de otro modo, nos gusta recibir.

Nada indica que algo de esto vaya a cambiar a corto plazo, ya que, a lo sumo, las últimas propuestas van dirigidas a revisar la red ciclista, a parchear las chapuzas o a imponer la norma antes de tratar de consensuar nada, de reconocer los desmanes hechos o de recular en busca de escenarios más razonables, más naturales y que faciliten el entendimiento y nos ahorren un montón de tiempo, de dinero, de disgustos y de discusiones. Pero está visto que no.

Las bicicletas, más seguras con los coches

PUBLICADO EN: www.ladyverd.com Y VISTO EN: EnBiciPorMadrid (13 abril 2012)

Desplazarse en bicicleta no tiene por qué ser peligroso. Sin embargo, esta actividad requiere unas buenas infraestructuras para que los ciudadanos puedan trasladarse sin problemas. Además, está demostrado que, en el momento en que una ciudad aporta las medidas de seguridad necesarias para proteger a sus ciclistas, en seguida estos se empiezan a animar y aparecen muchas más personas que utilizan este medio de transporte no contaminante. Según diversos estudios, los carriles para bicicleta en el arcén resultan hasta cinco veces más peligrosos para el ciclista que los carriles que comparten espacio con el tráfico rodado.

Las bicicletas, más seguras con los coches

Muchos ciclistas, incluso aquellos que llevan años manejando su bicicleta, están convencidos de que montar en bicicleta por la acera les protege de colisiones con los vehículos motorizados. Sin embargo, también son muchos quienes conocen el peligro de conducir por las aceras y no son pocas las veces que tienen que prescindir de su preferencia para evitar un accidente, normalmente porque los conductores de automóvil no se dan cuenta de que son ellos quienes tienen que ceder el paso a las bicicletas cuando toman una curva. También ocurre muy a menudo que los automóviles estacionan en los lugares destinados a los carriles para bicicletas, lo que suele obligar a los ciclistas a realizar maniobras inesperadas y peligrosas.

Cuando se piensa en un modelo de ciclismo por la acera, pensamos en Holanda. Sin embargo, a pesar de que existen muchísimos carriles para bicicleta y los ciclistas tienen suficiente experiencia, según el programa de ciclismo del país, el 40% de los hospitalizados debido a accidentes de tráfico eran ciclistas.

Las bicicletas, más seguras con los coches

Diversos estudios han demostrado que los ciclistas se enfrentan a más peligros al circular por las aceras que cuando lo hacen por la carretera. El estudio más conocido y que más en profundidad ha tratado el tema fue publicado en 1992 por la Dirección Federal Alemana de Tráfico (R. Schnüll e.a.: Sicherung von Radfahrern an städtischen Knotenpunkten, Bericht der Bundesanstalt für Straßenwesen zum Forschungsprojekt 8952, 1992). El estudio se limitaba a analizar la circulación por aceras que contaban con una buena situación y se encontraban en buen estado, y tenía en cuenta tanto calles principales como secundarias. Sus resultados no dejaban lugar a dudas: el riesgo de montar en bicicleta por las aceras es hasta cinco veces mayor que circular por las calles junto a los automóviles.

Ni siquiera la aplicación de medidas caras y elaboradas lograba disminuir este riesgo: el hecho de que el carril para bicicletas fuera levantado sobre la carretera y pintado de otro color solamente lograba reducir el riesgo de circular por la acera de forma que este duplicaba al riesgo de conducir por la calle, según informa el estudio de la agencia federal alemana de tráfico.

Asimismo, un estudio de 2006 de la universidad de Lund, en Suecia, mostraba que el índice de accidentes no disminuía cuando se elevaba el nivel de los carriles para bicicleta de las aceras en las intersecciones con las carreteras, ni cuando se pintaban de otro color para hacerlos más visibles.

Otros de los riesgos con que cuentan los carriles para bicicleta en las aceras son puertas de automóviles estacionados que se abren de repente, obstáculos inesperados, que se crucen los peatones (niños, perros…)

Estrangulamiento de la circulación ciclista en el carril-bici

A continuación, como en otras muchas ocasiones, os propongo ver un vídeo realizado por Eneko Astigarraga

“Una gominola para aquellas personas adictas a la ordenación del tráfico ciclista. Daría para hablar horas. Daría para escribir libros. Pero basta con 1 minuto para darse cuenta”. (Eneko Astigarraga, 12 feb 2012)


Se trata de un documento que, en un solo minuto, logra mostrar con absoluta claridad la condena al colapso que han sufrido los ciclistas en aquellos lugares en los que se ha llevado a la práctica la política de segregación ciclista.

Esto es un ejemplo de lo que ocurre en numerosas ciudades europeas donde la bicicleta se usaba de forma masiva por la calzada, hasta que se le marginó y se le obligó a circular por una vía estrecha llamada carril-bici, infraestructura que, tal como se ve en el vídeo,  no puede albergar una determinada densidad de ciclistas en circulación a velocidades de más de 5 Km/h.

Hubo un tiempo en el cual los ciclistas circulaban por las calzadas, hasta que se les negó este derecho y se les obligó a circular por las nuevas vías (estrechas y con distancias laterales de seguridad insuficientes) cuyas características les impedía albergar la densidad de ciclistas existente. De esta manera, se destruyó el potencial de la bici como medio de transporte convirtiéndola en un peatón. De hecho, no hay peatones en esta calle. Los ciclistas de esta ciudad son los peatones, pero con ruedas.

Las calzadas prácticamente están libres, con una anchura envidiable para circular en bici por ella. Mientras, los ciclistas colapsados en el carril-bici. Como cuando los peatones colapsan una acera estrecha y la calzada es ancha y está libre por completo.

El carril-bici con cruce semaforizado obliga a los ciclistas  (además de a circular por esta vía tan estrecha) a trazar itinerarios más tortuosos y largos que los que ofrece la propia calzada. Esta pésima infraestructura es la que algunos proponen para “solucionar” la multiplicación de los riesgos que provoca el carril-bici en cada intersección

Diseño de cruce con carril-bici semaforizado: la gymkana ciclista

Pero, atención a la última ciclista del vídeo, en el último segundo, se escapa de la vía por la que venía recluida para desplazarse con libertad por la calzada… un poco de esperanza para que algún día los ciclistas recluidos recuperen las calzadas