DGT

Políticas de promoción de la bicicleta como medio de transporte en España y Andalucía

Políticas de promoción de la bicicleta como medio de transporte en España y Andalucía by biciescuelagranada

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Españoles, civilícense: reduzcan el número de peatones

El borrador propuesto por la DGT  para la reforma del Reglamento General de Circulación establece, entre otras medidas, la obligación para los ciclistas de usar el casco en zona urbana. Ante esta situación, numerosos colectivos ciclistas de ConBici convocaron movilizaciones para solicitar asilo en las embajadas y consulados de países europeos donde el casco ciclista no es de uso obligatorio.

Como he venido diciendo en otras ocasiones, vengo diciendo en otras ocasiones ConBici continúa excesivamente preocupada por el casco obligatorio (y no es que no sea importante, pero la obligación de su uso no perjudica la seguridad del ciclista). Y, sin embargo, otras cuestiones de vital importancia que atañen negativamente y directamente a la seguridad del ciclista (la circulación ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido y la circulación obligatoria por las vías ciclistas) están quedando, no en segundo plano, sino que han sido invisibilizadas por completo.

Algo lógico, dentro de lo que cabe, ya que las solicitudes de asilo de estos grupos ciclistas se realizaron a países en los que (aunque no es obligatorio el uso del casco) es obligatorio circular por las vías ciclistas (prohibición de circular por la calzada en calles con vía ciclista) y está legalizada la circulación de bicicletas por las aceras (algo que también contempla el borrador de reforma del Reglamento y que ConBici no se ha opuesto en sus alegaciones. Concretamente en estos países a los que pidieron asilo no se alcanza ni por asomo nuestra cultura peatonal (el número de desplazamientos a pie en las ciudades españolas es igual a la suma de los desplazamientos en bici y a pie en las ciudades de los citados países a los que pidieron asilo)

modelo de ciudad que quieren imponer

modelo de ciudad que quieren imponer

 

 

María Seguí, directora de la DGT, explicará en el congreso la propuesta de radares para ciclistas en las aceras

María Seguí, Directora General de Tráfico, explicará en el congreso la propuesta de radares para ciclistas en las aceras.

La propueta de reforma del Reglamento General de Circuación, permitirá a los cicistas circular por las aceras, dará al ciclista prioridad en las “aceras-bici” y el permiso de cruzar la vía montado sobre la bicicleta por los pasos de peatones cuando se acceda desde la acera.

Tras la participación de ConBici, previamente, durante el proceso de redacción del borraror y, posteriormente, presentando alegaciones (para que los ciclistas hagan uso de la acera respetando la prioridad de los peatones y adecuando su velocidad a la amplitud de ese espacio y a la densidad de personas). Finalmente, la DGT ha recapacitado sobre esta cuestión y ha decidido implantar una red de radares para el control de la velocidad de los ciclistas en aquellas aceras más concurridas de la ciudad. En Vitoria, ciudad donde ConBici celebrará su X congreso, el 68 por ciento de los ciclistas circula habitualmente por la acera (incluso en su extensa red de calles pacificadas). Posiblemente, realizarán prácticas con este nuevo artilugio.

Al parecer, tanto ConBici y la DGT, están satisfechas con esta nueva herramienta que permitirá el continuo crecimiento de desplazamientos en bicicleta por nuestras ciudades. Así mismo, consideran que la siniestralidad en los pasos de peatones (donde en los últimos años se han visto atropellados -con consecuencia de fallecimiento- un elevado número de ciclistas) se verá reducida. Por último, después de varias décadas apostando por la promoción de la bicicleta mediante la construcción de infraestructuras específicas para la bicicleta, al fin se verá alcanzada la meta tan deseada de convivencia peatón-ciclista que muchos ayuntamientos de la Red de Ciudades por la Bicicleta trataron de conseguir con sus ordenanzas municipales de circulación ciclista.

De poco ha servido el manifiesto “la acera es peatonal” del Foro Andando (firmado por ConBici, contradiciendo sus propias alegaciones), las protestas de grupos ciclistas o la solicitud de asilo político para la cultura peatonal de nuestro país.

Al parecer, resuelto el asunto de la acera, ConBici continúa preocupada por el casco obligatorio (y no es que no sea importante, pero la obligación de su uso no perjudica la seguridad del ciclista). Sin embargo, otras cuestiones de vital importancia que atañen negativamente y directamente a la seguridad del ciclista (la circulación ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido y la circulación obligatoria por las vías ciclistas) están quedando, no en segundo plano, sino que han sido invisibilizadas. Pero no es de extrañar, pues la foto que sigue es reflejo de la ciudad que están construyendo para nosotros (DGT, ayuntamientos y ConBici):

 

Solicitamos ante las embajadas que la cultura peatonal sea protegida como patrimonio de la humanidad

El jueves 21 de marzo algunos colectivos ciclistas pertenecientes a ConBici pedirán asilo en consulados y embajadas europeas donde no es obligatorio para los ciclistas el uso del casco en la ciudad.

No estoy en contra de esta actividad, ya que comparto que el casco no debe ser de uso obligatorio. Sin embargo, considero que la estrategia de estos grupos significará (consciente o inconscientemente)  aprovechar la posibilidad de una fácil una movilización social entorno a una cuestión que todos los ciclistas compartimos para conseguir que las alegaciones presentadas por ConBici (que no compartimos todos los ciclistas) obtengan un mayor peso ante el borrador de reforma del Reglamento General de Circulación redactado por la DGT .

Como comentaba estas alegaciones tienen un contenido que va más allá de la oposición a la obligatoriedad del uso del casco y que comparto en su oposición a 4 de sus puntos:

1. Obligación del uso del casco

2. Circulación del ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido

3. Desproporcionalidad de las multas en referencia a un vehículo como la bicicleta en comparación con otros vehículos

4. Obligatoriedad de uso de las vías ciclistas

Sin embargo, el punto con el que discrepo (así como otros ciclistas y entidades de usuarios de la bici que firmaron el manifiesto “la acera es peatonal” del Foro Andando) es su propuesta para legalizar la circulación de bicicletas por las aceras. Y, por lo que se ve entre las entidades ciclistas que firmaron este manifiesto, dentro de ConBici no hay un consenso sobre este respecto. Pero, sin embargo, sus alegaciones no recogen esta sensibilidad sino que propone la legalización de la circulación de bicicletas por las aceras.

Posiblemente los países europeos a los que pedirán asilo los ciclistas españoles (que ni por asomo alcanzan nuestra cultura peatonal) permitan la circulación de bicicletas por la acera. En ese caso, mejor no ser europeo.

Por todo esto,  considero que los peatones (es decir, toda la población en algún momento) deberíamos pedir asilo y solicitar que la cultura peatonal de nuestro país alcance una especial protección como patrimonio de la humanidad para que no se vea legalmente invadida por ciclistas.

NO SIGNIFICA NO: BICICLETAS EN LAS ACERAS NO

ConBici no nos representa ante la DGT en el GT-44. No significa no: bicicletas por las aceras no

Un grupo numeroso de ciclistas, asociaciones ciclistas y colectivos de usuarios de la bici no nos encontramos debidamente representados ni por ConBici, ni por las alegaciones que han presentado ante el borrador de la reforma del Reglamento General de Circulación redactado por la DGT.

Igual que ConBici mostramos nuestra disconformidad más enérgica sobre:

1. Obligación del uso del casco

2. Circulación del ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido

3. Desproporcionalidad de las multas en referencia a un vehículo como la bicicleta en comparación con otros vehículos

4. Obligatoriedad de uso de las vías ciclistas

Sin embargo, en las páginas 10 y 11 de las citadas alegaciones de ConBici podemos leer su propuesta sobre la circulación de bicicletas por las aceras:

3. En el ámbito urbano, se podrá permitir que las bicicletas transiten por las aceras y demás zonas peatonales, en los términos que se establezcan mediante ordenanza municipal. En ningún caso podrá permitirse el tránsito de bicicletas por las aceras y demás zonas peatonales en los siguientes supuestos:

a) En las aceras de anchura inferior a 5 metros, o con menos de 3 metros libres de obstáculos (alcorques, terrazas, mobiliario urbano, etc.)

b) Cuando exista en la misma vía pública una vía ciclista.

c) En las aceras de calles con limitación de velocidad a 30 km/h, o menos, en la calzada.

d) Cuando la densidad de peatones lo impida por causar riesgo o entorpecimiento indebido.

e) A una distancia inferior a 1 metro de la fachada de los edificios.

Los menores de 14 años podrán circular en bicicleta por las aceras y demás zonas peatonales, siempre que la densidad de peatones lo permita y no exista una vía ciclista alternativa. Un adulto podrá acompañar a uno o varios menores circulando por la acera, en las mismas condiciones.

En la circulación del ciclista por la acera y por las demás zonas peatonales, el peatón tendrá siempre la prioridad sobre el ciclista y éste deberá adaptar la velocidad de su marcha para no poner en riesgo el tránsito normal de éstos

4. En la circulación por las aceras-bici, se estará a las siguientes reglas:

a) El ciclista circulará a velocidad moderada, atendiendo a la posible irrupción de peatones y, muy especialmente, de niños y de personas con movilidad reducida, y no podrá utilizar el resto de la acera que queda reservada al tránsito de peatones. (se ha eliminado el párrafo que dice “con las excepciones previstas en el apartado anterior”)

b) El peatón no podrá transitar de un modo continuado sobre las aceras-bici, aunque podrá atravesarlas en todo momento. En este caso, la preferencia de paso corresponde al ciclista.

5. En los pasos para peatones que no cuenten con pasos específicos para bicicletas, los ciclistas que circulen por la acera-bici o por la acera podrán utilizar aquéllos para cruzar la calzada, adaptando su velocidad a la del peatón y cuidando de no ponerlos en peligro. En este caso, las bicicletas tendrán prioridad de paso sobre los vehículos a motor, y los peatones sobre las bicicletas 

Queremos mostrar también nuestra disconformidad con la propuesta de ConBici en referencia a la legalización de la circulación ciclista por aceras, tal y como hicimos apoyando el manifiesto el Foro Andando “La acera es peatonal“, por lo que consideramos que nuestra sensibilidad ciclista no está debidamente representada por ConBici ante la DGT en el GT-44.

Según el borrador de reforma del Reglamento (artículo 176. 6.) permitirá al ciclista “(…) se podrá permitir que las bicicletas transiten por las aceras y demás zonas peatonales, en los términos que se establezcan mediante ordenanza municipal”.

También (artículo 176. 7 b) “(…) en la circulación por las aceras-bici, se estará a las siguientes reglas: el ciclista tendrá prioridad en las denominadas “aceras bici” (…) El peatón no podrá transitar sobre las aceras-bici, salvo para atravesarlas. En este caso, la preferencia de paso corresponde al ciclista”.

Y por último (artículo 176. 8.) “(…) los ciclistas que circulen por la acera-bici o por la acera podrán utilizar aquéllos para cruzar la calzada, adaptando su velocidad a la del peatón y cuidando de no ponerlos en peligro”.

Entendemos la dificultad de integrar a los ciclistas en su espacio natural, la calzada, debido principalmente a la cultura vigente de la movilidad. Pero ello no debe ser disculpa para alimentar otro conflicto con el actor más débil del espacio público: el peatón. “las aceras no son exclusivamente un espacio para un tránsito peatonal ordenado, lineal y de velocidades regulares, sino también un espacio de convivencia, juego, conversación y estancia, con cambios de trayectoria transversales, paradas indiscriminadas y giros no previsibles, en el que la circulación de bicicletas resulta perturbadora y generadora de conflictos y accidentes”.

Lo cierto es que muchas administraciones locales y colectivos están tratando de aumentar el número de usuarios de la bicicleta mediante atención social y política, infraestructuras, sistemas de bicicletas públicas…, pero hasta la fecha están derivando mayoritariamente en una reducción del espacio peatonal y su perturbación, debido a errores en la concepción de las medidas favorables a la bicicleta. Y desgraciadamente las noticias que nos llegan del borrador no sólo evitan que prolifere ese agravio, ofrecer derechos a los ciclistas contra los de los viandantes, sino que parece querer normalizarlo y aumentar el desequilibrio entre el espacio peatonal, de circulación y estacional, y el ciclista.

En cuanto a seguridad ciclista también nos gustaría argumentarle los motivos que desaconsejan cambiar el ámbito actual de circulación de las bicicletas. Existen suficientes ejemplos, muchos recientes, de ciclistas que han sido atropellados al cruzar paso de peatones montados en sus bicicletas, ya que aparecen con apenas tiempo de reacción en el campo visual del conductor del vehículo motorizado resultando imposible reaccionar a tiempo y evitar la colisión, haciendo bueno y aconsejable aquel adagio de nuestras madres: “¡No cruces los pasos de peatones corriendo, hijo!”.

Por otro lado, también discrepamos con ConBici sobre su porpuesta para el artículo 50 de dicha reforma:

“En las vías donde la velocidad máxima sea de 50 Km/h se deberán establecer las medidas que garanticen la seguridad ciclista en las mismas, construyendo infraestructura especial para la bicicleta o limitando la velocidad a 30 Km/h el carril de la derecha, donde la bicicleta tendrá prioridad sobre los vehículos a motor y éstos deberán adaptar la velocidad de su marcha para no poner en riesgo el tránsito normal de los ciclistas”.

Razonamiento.
“Hay ciudadanos temerosos de circular en bici entre el tráfico a motor por la diferencia de velocidad y de masa. Otros muchos ciclistas por esta misma razón van indebidamente por las aceras. Aunque el 80% de las vías urbanas sean vías 30, si hay que pasar por vías 50, muchos no se decidirán por la bici (y/o por bajar de la acera). Tampoco parece razonable pedir al ciclista que de rodeos para evitar calles 50. El ciclista debe poder circular por todas las calles y elegir el camino más corto”

Sin embargo, por la experiencia podemos decir que en las vías urbanas de más de un carril en el mismo sentido y con límite de velocidad 50 Km/h es donde menor conflicto de espacio existe entre ciclistas y el resto de conductores, pues es evidente que existirán espacios o carriles disponibles para realizar los rebasamientos entre vehículos de forma cómoda y sin conflictos (al contrario de lo que ocurre en las calles de un solo carril donde no hay espacio posible para realizar adelantamientos), ya que a esas velocidades y con las características de las calles la visibilidad de un ciclista en la calzada es óptima desde varios cientos de metros atrás, siempre y cuando el ciclista sepa gestionar su espacio y posicionarse adecuadamente. Por lo que solo se puede justificar la necesidad de estas “infraestructuras especiales” desde el criterio que entiende a la bici como un estorbo para el tráfico motorizado.

Según los datos de siniestralidad existentes DGT 2010, pag.29 los accidentes ciclistas en ámbito urbano no se dan motivados por el límite de velocidad 50 Km/h, sino que ocurren mayoritariamente ocurren en las intersecciones (Impacto fronto-lateral, 48% de los accidentes). Tales accidentes, sin embargo, no se resuelven con “infraestructura especial para bicicleta” sino conduciendo la bicicleta de forma predecible y visible para el resto de conductores, es decir, circulando por el centro del carril.

Un vehículo que gira a la derecha cierra el paso al ciclista
Un vehículo impacta lateralmente contra un ciclista
Un vehículo aparcado abre una puerta cuando está pasando un ciclista

Un vehículo adelanta a un ciclista sin dejar distancia de seguridad





 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dibujos de enbicipormadrid.es

No podemos caer en justificar un miedo que no confía en que un automovilista puede ver a un ciclista en la calzada, en el centro de su campo visual, desde varios cientos de metros atrás pudiendo adecuar con anticipación su conducción y, sin embargo, confía en que ese mismo conductor vea aparecer al ciclista, desde fuera de su campo visual, en las intersecciones del carril-bici con las vías convencionales por lugares totalmente impredecibles y anómalos (desde los ángulos muertos)

Las “infraestructuras especiales para ciclistas” (aceras-bici o carriles-bici), ejecutados tal y como se describen en los manuales existentes para su diseño, tienen unas características técnicas que las hacen inservibles para circular con seguridad a más de 5Km/h ó 10Km/h. Hay demasiadas evidencias e informes que alertan sobre los riesgos generados por estas infraestructuras: son estrechas; tienen ángulos de giro muy cerrados; ofrecen un itinerario tortuoso y más largo que la calzada; ocupan y atraviesan zonas de aglomeración y seguridad peatonal; entran en conflicto con las paradas de autobús; no tienen distancias laterales de seguridad respecto a vehículos en circulación, a vehículos estacionados, a peatones y a mobiliario urbano; restringe el ángulo de visión de los ciclistas; y en los cruces ubican a los ciclistas en los ángulos muertos del resto de conductores multiplicando la probabilidad de sufrir un atropello (las exigencias de estas vías superan las capacidades de respuesta del resto de conductores, por lo que la probabilidad de accidente se ve incrementada).

Un ciclista que circula por la calzada urbana gestionando su espacio adecuadamente es perfectamente predecible y visible por los conductores que circulan tras él. Circulando por el centro del carril de la calzada, en el campo visual del resto de conductores, logra tener mayor ángulo de visión, tanto para ser visto como para ver a los demás. Podemos decir, por tanto, que el citado miedo no tiene en cuenta que los automóviles son conducidos por personas capaces de reaccionar y adaptar su conducción a las circunstancias que se encuentran durante su trayecto cuando ocurren en su campo visual (por ejemplo, la presencia predecible de un ciclista en medio de la calzada), pero no pueden hacerlo circulando a 50, 40 ó 30 Km/h cuando aparecen en las intersecciones de forma imprevista desde los ángulos muertos (por ejemplo, en los cruces de los carriles bici con las vías convencionales).

Por último, esta “infraestructura especial para bicicletas” no enseña lo más básico a los ciclistas atraídos por esta política: conducir su bicicleta con autonomía y seguridad en cualquier calle. Por lo que, seguirá teniendo miedo y, una vez finalizada la infraestructura o al escoger otro itinerario, invadirá la acera para continuar su trayectoria (incluso en las calles con límite 30Km/h el ciclista seguirá sin saber posicionarse en la calzada, comunicarse con los demás, señalizar, etc.). Por lo que, finalmente, volvemos al punto anterior: ¿legalizar la circulación de ciclistas por las aceras?.

NO SIGNIFICA NO: BICICLETAS POR LAS ACERAS NO

Llamamiento para adherirse a la Carta dirigida a la DGT contra tres puntos del nuevo RGC: aceras, carril bici y posición en el carril

Carta consensuada por personas que participan en Ciudad Ciclista, EnBiciPorMadrid y Biciescuela Granada para ser enviada a la DGT debido a que consideramos que ciertas sensibilidades ciclistas no están siendo debidamente representadas por la Mesa Nacional de la Bici en el grupo de trabajo GT-44.

Muy Sr. Nuestro:

Tenemos el gusto de dirigirnos a Usted en referencia al borrador que han remitido a la coordinadora Conbici y que ésta ha colgado en su página web con el texto completo de la propuesta de reforma del Reglamento General de Circulación.

Quien tiene el gusto de dirigirse a Usted mediante este escrito es un grupo numeroso de ciclistas, asociaciones ciclistas y colectivos de usuarios de la bici que no nos encontramos debidamente representados ni por la Mesa Nacional de la Bicicleta, ni por las propuestas que han realizado a la DGT. Entendemos nuestra falta de representación en la comprobación de que no se les ha hecho llegar adecuadamente las necesidades reglamentarias de los usuarios de la bicicleta en el ámbito urbano a tenor de lo que se presenta en el mencionado borrador del RGC.

En concreto nos gustaría hacerle llegar nuestra disconformidad más enérgica sobre los siguientes tres temas:

1. Legalización de la circulación ciclista por aceras

2. Uso obligatorio por parte de los ciclistas de las vías señaladas a tal efecto

3. Circulación del ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido.

1. Disconformidad con la legalización de la circulación ciclista por aceras, prioridad ciclista en las “aceras-bici” y el permiso de cruzar la vía montado sobre la bicicleta por los pasos de peatones cuando se acceda desde la acera.

Según la texto que nos presenta Conbici en su página web el nuevo Reglamento (artículo 176. 6.) permitirá al ciclista “(…) se podrá permitir que las bicicletas transiten por las aceras y demás zonas peatonales, en los términos que se establezcan mediante ordenanza municipal”.

También (artículo 176. 7 b) “(…) en la circulación por las aceras-bici, se estará a las siguientes reglas: el ciclista tendrá prioridad en las denominadas “aceras bici” (…) El peatón no podrá transitar sobre las aceras-bici, salvo para atravesarlas. En este caso, la preferencia de paso corresponde al ciclista”.

Y por último (artículo 176. 8.) “(…) los ciclistas que circulen por la acera-bici o por la acera podrán utilizar aquéllos para cruzar la calzada, adaptando su velocidad a la del peatón y cuidando de no ponerlos en peligro”.

Entendemos la dificultad de integrar a los ciclistas en su espacio natural, la calzada, debido principalmente a la cultura vigente de la movilidad. Pero ello no debe ser disculpa para alimentar otro conflicto con el actor más débil del espacio público: el peatón. “las aceras no son exclusivamente un espacio para un tránsito peatonal ordenado, lineal y de velocidades regulares, sino también un espacio de convivencia, juego, conversación y estancia, con cambios de trayectoria transversales, paradas indiscriminadas y giros no previsibles, en el que la circulación de bicicletas resulta perturbadora y generadora de conflictos y accidentes”.

Lo cierto es que muchas administraciones locales y colectivos están tratando de aumentar el número de usuarios de la bicicleta mediante atención social y política, infraestructuras, sistemas de bicicletas públicas…, pero hasta la fecha están derivando mayoritariamente en una reducción del espacio peatonal y su perturbación, debido a errores en la concepción de las medidas favorables a la bicicleta. Y desgraciadamente las noticias que nos llegan del borrador no sólo evitan que prolifere ese agravio, ofrecer derechos a los ciclistas contra los de los viandantes, sino que parece querer normalizarlo y aumentar el desequilibrio entre el espacio peatonal, de circulación y estacional, y el ciclista.

En cuanto a seguridad ciclista también nos gustaría argumentarle los motivos que desaconsejan cambiar el ámbito actual de circulación de las bicicletas. Existen suficientes ejemplos, muchos recientes, de ciclistas que han sido atropellados al cruzar paso de peatones montados en sus bicicletas, ya que aparecen con apenas tiempo de reacción en el campo visual del conductor del vehículo motorizado resultando imposible reaccionar a tiempo y evitar la colisión, haciendo bueno y aconsejable aquel adagio de nuestras madres: “¡No cruces los pasos de peatones corriendo, hijo!”.

2. Disconformidad con el uso obligatorio de vías ciclistas señaladas como tales

Las aceras-bici y carriles-bici, ejecutadas tal y como se describen en los manuales existentes para su diseño, tienen unas características técnicas que las hacen inservibles para circular con seguridad a más de 5Km/h ó 10Km/h.

Hay demasiadas evidencias e informes que alertan sobre los riesgos generados por estas infraestructuras: son estrechas; tienen ángulos de giro muy cerrados; ofrecen un itinerario tortuoso y más largo que la calzada; ocupan y atraviesan zonas de aglomeración y seguridad peatonal; entran en conflicto con las paradas de autobús; no tienen distancias laterales de seguridad respecto a vehículos en circulación, a vehículos estacionados, a peatones y a mobiliario urbano; restringe el ángulo de visión de los ciclistas; y en los cruces ubican a los ciclistas en los ángulos muertos del resto de conductores multiplicando la probabilidad de sufrir un atropello (las exigencias de estas vías superan las capacidades de respuesta del resto de conductores, por lo que la probabilidad de accidente se ve incrementada).

Por este motivo, la petición a la DGT en nombre de la Mesa Nacional de la Bicicleta -“(…)Si existe una norma prohibitiva del uso de las aceras, debe de ir acompañada de una norma que obligue a los municipios a reducir por ley la velocidad de sus vías a máximo 30 Km. la hora y en las calles a 50 km, hora ha de ser obligatorio el carril bici en calzada y protegido(…)”- es inaceptable. Los datos de siniestralidad no justifican la segregación de los ciclistas, sino todo lo contrario: hay demasiadas evidencias e informes que alertan sobre riesgos generados por los carriles bici como para pedir alegremente que se realice una inversión general.

3. Disconformidad con la circulación del ciclista preferentemente por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido

En este tema nos gustaría aportar una matización importante en materia de seguridad ciclista (artículo 176. 2.) “(…) En las que dispongan de un carril de circulación por sentido, los ciclistas circularán preferentemente por la parte derecha del carril en la medida en que su seguridad y la de los otros usuarios lo permitan, favoreciendo el paso a otros vehículos.”

Queremos reseñarle que en la calzada urbana la posibilidad de circular en todo momento por el centro del carril disminuye la probabilidad de sufrir un accidente (según los datos recogidos por la DGT de 2010) ya que faculta a los demás usuarios de la vía una mejor, y más temprana, visión del ciclista por detrás y en las intersecciones. Por todo ello, sugerimos la modificación del mencionado artículo en favor de que el ciclista pueda ocupar el centro del carril.

Por último nos gustaría solicitar una reunión con usted donde podamos conocernos y trasladarle estas y otras sensibilidades ciclistas, argumentándolas y documentándolas, que no recogen los actuales miembros de la Mesa Nacional de la Bicicleta. Por este motivo, así mismo, solicitamos la participación en el grupo de trabajo GT-44.

NOTA: No hemos incluido la oposición al casco obligatorio porque consideramos que ya hay suficiente esfuerzo por parte de otras entidades ciclistas en este sentido. Pero consideramos que no se le está dando la debida importancia a los tres aspectos citados que tratamos de rescatar.

Adhesiones carta a la DGT

Queridos/as amigos/as,

un grupo de personas (de Ciudad Ciclista, de enbicipormadrid y Biciescuela Granada, que recientemente también nos adherimos al manifiesto en defensa de la acera peatonal del Foro Andando) hemos estado consensuando una carta para ser enviada a la DGT debido a que consideramos que ciertas sensibilidades ciclistas no están siendo debidamente representadas por la Mesa Nacional de la Bici en el grupo de trabajo GT-44

En concreto queremos hacerles llegar nuestra disconformidad más enérgica sobre los siguientes tres temas que aparecen en el borrador de reforma del Reglamento General de Circulación:

1. Legalización de la circulación ciclista por aceras

2. El uso obligatorio de las vías ciclistas

3. La circulación del ciclista por la parte derecha del carril en vías urbanas de un único carril por sentido.

Respecto a la oposición al casco obligatorio en vía urbana, consideramos que por parte de otras organizaciones ciclistas ya se está haciendo el debido esfuerzo y, posiblemente, se estén dejando de lado las otras tres cuestiones que también consideramos de importancia.

Por todo ello, estamos solicitando a las diferentes asociaciones que se adhieran a dicha carta. Poneos en contacto con biciescuelagranada@hotmail.com para recibir la carta confirmar vuestra adhesión.

Muchas gracias por vuestra atención. Esperamos vuestra adhesión