Autor: superka0s

ciclistas a cualquier precio

El ayuntamiento de Madrid lleva un tiempo intentando promover el uso de la bicicleta. Ojo, el uso, que no es lo mismo que la seguridad vial para los ciclistas. Si realmente se preocupasen por la seguridad de los ciclistas primero intentarían entender cuales son los verdaderos problemas de seguridad a los que nos enfrentamos, y no, no son principalmente los coches. Las siguientes fotografías tomadas en la Calle Doctor Esquerdo a la altura de la Calle Granada son un clarísimo ejemplo de como la seguridad no interesa, el uso masivo de la bici es más prioritario.

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Un ejemplo de ciclistas a cualquier precio. Cualquier calle sirve para circular en bicicleta, las calzadas de asfalto son ideales. La única excepción es cuando nos encontramos con rejillas metálicas cuyas ranuras van en el sentido de la marcha. Estas rejillas son especialmente peligrosas, si se te cuela una rueda estás perdido. Resulta paradójico como al lado de la rejilla han pintado un ciclocarril. Hubiesen hecho muchísimo más por la seguridad de los que nos movemos en bicicleta si en lugar de pintar el ciclocarril hubiesen rotado la rejilla 90 grados, para que al menos no pueda colarse una rueda. En fin, si consigues esquivar la rejilla igual la rueda delantera de tu bici acaba resbalando en la pintura del ciclocarril.

Mismos derechos y obligaciones, ni más ni menos.

Un ciudadano anónimo de Madrid sale el viernes 29 de Mayo de 2015, como todos los días, de su casa para ir a su lugar de trabajo. LLeva ocho años haciendo diariamente el trayecto de 13km sin ningún problema, comportándose entre el tráfico como uno más, siendo previsible, respetando las reglas y cooperando con los demás conductores.

Lógicamente este conductor no puede exigir que expulsen a otros conductores de la calzada por el mero hecho de que no le gusten. La vía pública debe poder ser utilizada de forma equitativa. Es decir, si se reserva un espacio para la circulación de vehículos todos deben tener el mismo derecho a utilizarla para circular con independencia del tipo de vehículo. No por llevar, por ejemplo un Ferrari se debe poder tener una parte de la calzada para uno solo. Sería tremendamente injusto si fuese así y todos los conductores saldrían a protestar a la calle ante semejante situación.

Pues bien, nuestro conductor, por primera vez en ocho años, fue expulsado aquel viernes de la calzada por la que circulaba por la Policía Municipal de Madrid. El motivo dado por el agente fue que no circulaba por el lateral de la Avenida de la Castellana por donde según él debía hacerlo en lugar de por la calzada central. El ciudadano en lugar de someterse a las órdenes del agente resultó contestón y acabó con tres boletines de denuncia en su mano. Sumando un total de 460€.

Las multas fueron 60€ por no utilizar los carriles correctamente, 200€ por llevar un reflectante trasero naranja en lugar de rojo en su vehículo y 200€ por no llevar timbre. Todos podemos imaginar el tipo de vehículo que llevaba, el único usuario de la vía pública que puede sufrir semejante trato discriminatorio es precisamente el ciclista. Si uno utiliza un vehículo motorizado no hay problema, puede usar la calzada que necesite para su viaje sin dar explicaciones pero no si uno es ciclista. ¿Y esto por qué es así? ¿Acaso el ciclista es un ciudadano de segunda? ¿Acaso paga menos impuestos de los que le corresponden? Si alguien responde a esta última pregunta con que no paga impuesto de circulación tendrá que demostrar que las vías públicas se hacen y mantienen únicamente con el dinero proveniente del impuesto para vehículos de tracción mecánica. Por supuesto el ciclista debe tener los mismos deberes, pero no puede tener menos derechos que los demás. Las leyes mismas son discriminatorias, al obligar al ciclista, a circular siempre por la derecha, independientemente de las condiciones del tráfico o de su destino. Los ciclistas ya cooperamos cuando circulamos más despacio que el resto del tráfico echándonos a la derecha para facilitar el adelantamiento cuando ello no supone ponernos en peligro o no afecta al propósito de nuestro viaje. Pero cuando circulamos a la misma velocidad que los demás, no hay sitio para que nos adelanten de forma segura, tenemos que cambiar de carril para adelantar a un vehículo más lento o tenemos que girar a la izquierda por necesidad de nuestro destino debemos poder usar la calzada igual que lo hacen los demás. Es en este sentido que la legislación excepcionalista dirigida a la bicicleta sobra. La única forma de recibir trato equitativo es que los ciclistas seamos considerados por la ley como lo que somos conductores de vehículos.

En el caso de nuestro ciclista anónimo, él utilizaba la calzada central de la Castellana por seguridad y rapidez. Para evitar la congestión del lateral, los vehículos aparcados en doble fila, las puertas que se abren de coches aparcados y los vehículos que salen de bocacalles sin protección de semáforo ¿Acaso no son motivos legítimos? Por ello va a tener que pagar 60€. Los 200€ por no llevar timbre podrían dar para un artículo sobre la proporcionalidad de la ley y sobre la utilidad como elemento de seguridad del timbre, similarmente con los 200€ del catadióptrico. Pero eso ya será otro artículo.