Guadalajara: el carril-bici destroza la ciudad y el crédito político del Ayuntamiento

El Plan E ha servido para muchísimas cosas durante el año 2009, entre otras para que muchas ciudades cometiesen auténticas barbaridades en el área de infraestructuras ciclistas, construyendo atropelladamente un buen número de kilómetros de carril-bici sin ninguna planificación previa real, y sin ningún criterio de necesidad ni de calidad, con el simple objetivo de gastar sin pensar mucho un dinero fácil que la Administración central ponía a disposición de los Ayuntamientos.

Guadalajara no ha sido una excepción, y el Ayuntamiento empleó unos 800.000 euros provenientes del Plan E en preparar a toda prisa un engendro que, según a quien quisieran confundir, lo llamaban “anillo verde” o “anillo ciclista”. En este caso, como en tantos otros, “a toda prisa” quiere decir realmente “a toda prisa”: el “anillo ciclista” no había sido pedido por nadie, y no existía ni en el programa electoral ni en la mente de los políticos del PP en las elecciones de 2007, pero cuando el Plan E se desencadenó a finales de 2009, el Ayuntamiento preparó en apenas unas semanas un proyecto completamente improvisado cuyo sinsentido el grupo ciclista local, GuadaENBICI, advirtió con toda claridad en la prensa local y en su blog, además de preparar un informe demoledor que tuvo un impacto significativo, en el que mostraba algunos de los graves problemas que esa infraestructura iba a acarrear para la ciudad, los espacios verdes, los peatones y la propia seguridad de los ciclistas.

Informe Anillo Ciclista Guadalajara 20090429 http://d1.scribdassets.com/ScribdViewer.swf

Alentados por la oposición del propio colectivo ciclista a una infraestructura que manifiestamente no tenía razón alguna de ser, otras asociaciones, como los clubs de atletismo (que veían que el carril- bici iba a deteriorar algunos de sus circuitos de entrenamiento) y los ecologistas (que preveían que el carril-bici iba a asfaltar caminos que estaban muy bien tal como estaban, con tierra) se sumaron a la protesta, y plantearon incluso otras alternativas para emplear ese dinero en algo útil: los atletas querían que se iluminasen y adecentasen algunos tramos de parques, y los ecologistas que se abriesen, señalizasen y adecentasen también algunas de las salidas de la ciudad hacia el campo, para favorecer el accesso a la naturaleza a todos: a peatones, corredores y ciclistas.

Pero el Ayuntamiento, aparentemente seguro de que podía hacer lo que se le antojase y sacar rédito político de cualquier chapuza o despropósito, simplemente repitiendo la habitual palabrería de “modernidad” y “sostenibilidad”, siguió adelante con el proyecto. El “anillo ciclista” se ejecutó, por supuesto, y apenas acaba de ser inaugurado cuando (a pesar de que ni siquiera ha llegado la primavera, cuando de verdad empiezan a salir a la calle las bicis), algunos de los problemas de los que GuadaENBICI advirtió en su informe preliminar ya se están haciendo evidentes, el descontento en varios sectores de la población (barrios por los que pasa, colegios cercanos) ya está empezando a emerger, la oposición está utilizando los cuatro ases que el Ayuntamiento le ha puesto en la mano para hacer picadillo político con él (artículo del responsable de prensa del PSOE), y el Ayuntamiento se ha visto obligado a embarcarse en una frenética campaña de relaciones públicas (artículo del responsable de prensa del PP) (“cara a cara“) y de intoxicación política para controlar los daños que el desatino está causando a su reputación, campaña que ha requerido la implicación directa del propio alcalde (que aparentemente no tiene otra cosa más importante de que ocuparse que el carril-bici), que de hecho no se atreve ni siquiera a recorrer completamente, a pesar de que la prensa diga que lo ha hecho, y que ha alcanzado su punto más grotesco con una “carta al director” en la que el concejal responsable del espanto, Jaime Carnicero, rubrica una cadena ya continuada de falsedades e infundios, y se muestra condescendientemente insultante con los que se oponen al desaguisado.

El siguiente vídeo muestra un paseo en bici por la atroz infraestructura creada por el Ayuntamiento (Aviso: aunque el vídeo ha sido filmado por miembros del Club Maratón de Guadalajara, entre ellos se encuentra un concejal del PSOE (en la oposición), que está rentabilizando la locura y el autismo político del Ayuntamiento. Por tanto el vídeo está contaminado con algunos mensajes políticos improcedentes, lo que no es óbice para que en toda la descripción que hace del “Anillo Ciclista” sea escrupulosamente exacto e incluso se quede corto y pase por alto algunos detalles espantosos):

Cabe mencionar, especialmente, algunas configuraciones documentadas como de extrema peligrosidad, como las “rotondas ciclistas” alrededor de rotondas de tráfico. En una de esas configuraciones murio hace apenas tres meses un ciclista en Valencia:

Un joven de 22 años y nacionalidad francesa, que circulaba en bicicleta, falleció ayer tras ser arrollado por un turismo cuando cruzaba la Ronda Norte de Valencia. Al parecer, el conductor del vehículo implicado en el atropello, también joven, no pudo evitar la colisión ya que “al entrar en la vía se lo vio encima” (…) el conductor del turismo regresaba de hacer deporte en unas instalaciones cercanas y dio negativo en la prueba de alcoholemia. Estaba desolado tras la sucedido y explicó a los agentes que no había visto al ciclista.

Aunque inicialmente no apareció así en la prensa, rápidamente se hizo visible que el accidente había ocurrido en una acera-bici:

La muerte de un joven universitario francés atropellado por un turismo cuando circulaba por el carril bici de la gigantesca rotonda de la avenida de Cataluña en la tarde del miércoles ha provocado numerosas reacciones (…)

Vale la pena comparar la imagen del lugar donde murió el chaval:

… con una imagen de uno de los puntos más intolerablemente peligrosos del flamante “Anillo Ciclista” de Guadalajara:

[foto: esperando un muerto]

… para constatar que el Ayuntamiento de guadalajara ha ignorado los más elementales criterios de seguridad en su empeño por crear un “anillo ciclista” que nadie le había pedido y que nadie necesitaba.

Guadalajara es, en el aspecto ciclista, una ciudad curiosa: es una de las pocas ciudades españolas en las que la posición predominante entre el colectivo ciclista es que no quieren carriles-bici segregados, y que no quieren obtener ventajas a cambio de la calidad de los espacios verdes o de la seguridad de los peatones. Hasta ahora, en la mayor parte de las ciudades, los Ayuntamientos han podido cometer con toda desfachatez cualquier tipo de tropelía si la llamaban “carril-bici”, porque podían contar con que los ciclistas no se iban a oponer jamás a ella, y porque todos los otros colectivos (ecologistas, atletas, asociaciones de vecinos, etc…) se arriesgaban a parecer unos retrógrados si ponían objeciones a una infraestructura que se hacía en nombre de “promover el uso de la bicicleta”. La aparición en una ciudad de una situación en la que el Ayuntamiento local se empeña en crear no cualquier tipo de infraestructuras ciclistas (que podrían construirse infraestructuras sensatas y de calidad) sino específicamente carriles-bici de pésima calidad y nítidamente dañinos para los espacios públicos y para la seguridad de todos los usuarios, posiciona el carril-bici como lo que siempre ha sido en realidad: una herramienta de demagogia política completamente retrógrada, que no tiene conexión alguna con ninguna necesidad de los usuarios ni de la ciudad, que ha sido siempre ejecutada estrictamente para servir a los intereses de grupos políticos de todo pelaje (incluidos los intereses políticos de colectivos nominalmente ciclistas) y que hasta ahora ha contado con el apoyo sonámbulo de la mayoría de los colectivos genuinamente ciclistas, que ahora están empezando a darse cuenta de la encerrona que el carril-bici supone.

[foto: Francisco Aritio]
Imagen de detalle del “Anillo Ciclista” de Guadalajara. El Ayuntamiento simplemente ha pintado de rojo gran parte de la acera para convertirla en acera-bici, pero no se ha atrevido ni siquiera a poner la señalización ciclista habitual, presumiblemente para no quedar inmediatamente en evidencia ante los vecinos de la zona.

De este modo, Guadalajara, donde de pronto los políticos locales se están empeñando en una supuesta “infraestructura ciclista” que choca frontalmente con las peticiones y los criterios de los usuarios reales de bicicleta, a la vez que ignora las peticiones explícitas de éstos (baste constatar que el Ayuntamento no ha instalado ni un solo aparcabicis en todo el recorrido de su “Anillo Ciclista”) se ha convertido en un escaparate de los conflictos entre el anticuado modelo de segregación, infantilización y tivialización de la bicicleta y la tendencia moderna por su integración como vehículo con valor real, y en un laboratorio donde se están dirimiendo los problemas y las políticas que van a definir el futuro del ciclismo urbano del siglo XXI en la península y más allá. El hecho de que el “Anillo Ciclista” haya resultado tan absolutamente impresentable (incluso mucho peor que las pesimistas previsiones de GuadaENBICI) está contribuyendo a clarificar las ideas sobre el tema tanto a otros ciclistas como a la población general, y puede contribuir a que la desastrosa huída hacia adelante que ha emprendido el Ayuntamiento en el tema de la bici en esta legislatura local sea el fin de las veleidades carrilbicistas en Guadalajara y, probablemente, en otras ciudades.

Dos series de fotografías sobre el desastre (que oscila entre lo absurdamente inútil, lo atolondradamente dañino, lo peligroso para los niños, lo kafkiano, lo terrorífico y lo cómico) aquí (preparada por el Club Maratón) y aquí (por GuadaENBICI, anotada pero todavía parcial).

[foto: Layna Serrano]
Otra acera-bici creada pintando de rojo una acera existente, ocupando más de la mitad del espacio anteriormente peatonal, obligando a eliminar bancos que antes había y pasando pegada a la puerta de un colegio, creando una situación idéntica a la que dió lugar a este accidente en Sevilla.

El Ayuntamiento de Guadalajara parece no querer darse cuenta de que con la inauguración del carril-bici acaba la rentabilidad política de su delirio y empieza el pago de la factura. De hecho las primeras facturas ya las está pagando, como ha ocurrido por ejemplo con la revelación de que el Alcalde de Guadalajara, que anunció a bombo y platillo que recorrería el “Anillo Ciclista” completo para demostrar su seguridad (un poco como Fraga en tiempos fué a bañarse a Palomares, para demostrar que no había radioactividad), en realidad hizo una maniobra distractiva a la prensa para evitar recorrer las partes más problemáticas. Con el colectivo ciclista decidido a no hacer la vista gorda ante las estupideces que se perpetran en su nombre (como ha ocurrido durante tanto tiempo en tantas ciudades) el Ayuntamiento (que parece haberse embarcado en una huída hacia adelante al anunciar que prolongará el carril-bici hasta el centro mismo de la ciudad) no tiene ni excusas para hacer lo que está haciendo ni protección ante las consecuencias que le acarree su propia necedad política.

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8 comments

  1. Hola! apoyo absolutamente vuestra reivindicación sobre la integración total de la bici en la movilidad urbana, vaya esto por delante. Sin embargo se me ocurre que el uso de carriles bici es hoy por hoy, muy recomendable. Al menos yo en el carril me siento más cómodo y seguro, sin sentirme una molestia para peatones y conductores, y debo comentar que soy las tres cosas. La educación de una persona no debería variar en función de su medio de transporte, cuando hablamos de peatones debemos recordar que estos también usan la bici y el coche, así que decir que una zona incita a acelerar en bici poniendo en pelligro al peatón, me parece un poco demagógico y una falta de educación por parte del ciclista en cuestión. Conducir un coche no te hace más entrenado para ver peatones que ciclistas, así podemos ver perros, balones y múltiples obstáculos que se pueden cruzar. Poner atención sabiendo que hay un carril bici no será gran esfuerzo. debo reconocer sin embargo que me ha sorprendido Gadalajara (soy nuevo aquí) por la cantidad de veces que he estado a punto de ver un atropello en pasos de cebra, ya que cuando un vehículo para en una calle de dos carriles por sentido, es frecuente que otro aproveche para adelantar. Menos prisa y más cuidado, por favor, en bici, coche o a pie.
    Edu

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  2. Edu echa un vistazo a este documento así como otros que hay en la web:

    Seguro que amplia tu percepción del carril-bici urbano y siendo automovilista ya no lo verás tan inocuo.

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